| Hormiga | Vista del artículo | ||||
| En el menú Archivo, haz clic en Imprimir para imprimir la información. | |||||
| 4. | Actividades |
Las colonias de hormigas suelen establecer un hormiguero o nido. Algunas, en especial la hormiga devastadora africana, son nómadas con fases de anidación. El nido que forman estas hormigas es una masa abierta formada por los cuerpos apiñados de hasta unos pocos millones de trabajadoras que cuelga de la parte inferior de un tronco caído u otra superficie y encierra a la reina y las crías. La hormiga roja (posiblemente la más conocida de todas las hormigas europeas y españolas) construye enormes montículos en los bosques de coníferas. En invierno, se sitúan en las partes más bajas del hormiguero. En primavera, cuando empieza a subir la temperatura las hormigas vuelven a subir a los niveles superiores y abren chimeneas para procurar una buena ventilación. Otra hormiga que vive en los bosques españoles hace nidos de cartón, amasando las fibras leñosas con saliva. Las actividades de las comunidades de hormigas se caracterizan por cierto grado de división del trabajo, que en algunos casos supone una diferenciación funcional permanente entre miembros de la colonia. Entre ciertas hormigas cosecheras, por ejemplo, sólo las trabajadoras de cabeza grande parten las semillas. No obstante, lo más frecuente es que la división del trabajo sea relativa, como ocurre en la mayoría de las especies de hormigas carpintero. Las trabajadoras de mayor tamaño se ocupan sobre todo de la defensa, las de tamaño mediano de la recogida de alimentos y las más pequeñas del cuidado de las larvas, pero todas las castas son capaces de desempeñar cualquier tipo de actividad. En muchas especies de hormigas carpintero y de hormigas pastoras, las trabajadoras pueden especializarse temporalmente en la búsqueda de comida o la atención a las crías.
Como todos los insectos sociales en general, cabe decir que las hormigas son laboriosas, aunque la actividad de sus colonias es de gran intensidad a ciertas horas del día (durante la madrugada y a última hora de la tarde, o a primera hora de la noche en las hormigas nocturnas) y de letargia en otras, por ejemplo a mediodía o en las horas previas al amanecer. En la zona templada, la actividad varía además según las estaciones, pasando de un gran nivel en verano al estado de latencia en invierno. Entre las trabajadoras de ciertas especies existen diferencias individuales permanentes; algunas son activas mientras que otras se muestran lentas y pesadas.
Algunas hormigas son capaces de abrirse camino a través de laberintos muy complejos y, suelen emplear esta habilidad para establecer rutas individuales de recolección desde el nido. No obstante, la capacidad de aprendizaje de las hormigas está limitada de forma estricta y, en contraste con el aprendizaje en los mamíferos, es estereotipada y restringida. La complejidad organizativa de las hormigas, que tan sorprendente le resulta al hombre, de hecho no es más que una serie de estímulos y respuestas sencillas. Ver Conducta animal.
Al hacer expediciones en busca de alimentos, algunas hormigas, incluso la hormiga devastadora africana, actúan formando columnas que siguen rastros químicos; otras emplean otro tipo de estímulos, por ejemplo, la dirección y el plano de polarización de la luz. Muchas hormigas viven exclusivamente en galerías subterráneas, muchas otras son sólo arborícolas, pero normalmente las especies viven tanto en la superficie como bajo tierra. La comunicación entre hormigas es muy eficaz y se realiza sobre todo por medios táctiles y químicos, aunque algunas especies emplean mecanismos vibratorios e incluso auditivos. Casi siempre una hormiga ‘exploradora’ alerta a la colonia y la dirección en que se lanzan sus excitadas compañeras de hormiguero puede verse afectada por uno u otro medio, dependiendo de la especie. Por ejemplo, en el caso de la diminuta hormiga faraón, común en las cocinas, la exploradora, al regresar al nido, libera un reguero de secreciones químicas hasta el alimento; de esta forma, la excitación de la exploradora es más considerable cuanto mayor sea la concentración de alimento descubierto y, por consiguiente, mayor es el número de compañeras que se ven estimuladas a seguirla.
En los hormigueros de muchas especies viven diversos escarabajos y otros insectos llamados mirmecófilos, o amantes de las hormigas, como residentes fijos; entre estos insectos hay desde parásitos hasta especies beneficiosas. Muchas hormigas viven como parásitos sociales temporales o permanentes en las colonias de otras especies de hormigas. La hormiga amazona realiza incursiones contra otras hormigas y se lleva al hormiguero parte de las crías no devoradas, que le sirven como esclavas al madurar. Estas hormigas esclavas realizan todo el trabajo de la colonia, incluyendo la excavación y el cuidado de las crías.