| Cartago (antigua) | Vista del artículo | ||||
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| 2. | Extensión del Imperio |
Hacia el siglo VI a.C., Cartago había sojuzgado a las tribus libias y anexionado las antiguas colonias fenicias, controlando de este modo toda la costa del norte de África, desde el océano Atlántico hasta la frontera occidental de Egipto, así como Cerdeña, Malta, las islas Baleares y parte de Sicilia. En el siglo V a.C., el navegante cartaginés Hannón emprendió un viaje a lo largo de la costa atlántica del norte de África. El poder marítimo permitió a los cartagineses extender sus asentamientos y conquistas, formando un imperio disperso dedicado al comercio. Entre sus empresas comerciales destacaban la minería de plata y plomo, la fabricación de camas y ropa de cama, una industria maderera en las montañas de la cordillera del Atlas, la fabricación de cerámica, joyería y cristalería sencilla y barata, y la exportación de animales salvajes de las junglas africanas, fruta, nueces, marfil y oro.
La mayoría de las obras de arte de este primer periodo eran imitaciones de obras egipcias, griegas y fenicias. De su literatura sólo conocemos unas pocas obras de carácter técnico. De este modo, poco se sabe de la vida cotidiana, el gobierno o el idioma de la primera Cartago. La religión implicaba sacrificios humanos a los dioses principales, Baal y Tanit, el equivalente de la diosa fenicia Astarté. Se adoptaron los cultos relacionados con la diosa griega Deméter y con Perséfone, así como con la diosa romana Juno, para adecuarse a las prácticas religiosas cartaginesas.
Cartago estuvo en guerra casi continuamente con Grecia y Roma durante 150 años. Las guerras con Grecia, que comenzaron en el 409 a.C., se produjeron por el control de Sicilia, situada aproximadamente a 160 km al norte de Cartago, que formaba un puente natural entre el norte de África y la península Itálica. Cartago, en un principio, fue derrotada en Sicilia en el 480 a.C., cuando las fuerzas cartaginesas bajo el mando del general Amílcar fueron vencidas por Gelón, tirano de Gela y Siracusa. Los intentos cartagineses adicionales para conquistar Sicilia fueron repelidos por los ejércitos bajo el mando de los tiranos de Siracusa Dionisio I el Viejo, Dionisio II el Joven, Agátocles y por el rey de Epiro, Pirro. Incluso tras su derrota final en el 276 a.C., los cartagineses continuaron manteniendo territorio en Sicilia; 12 años después, comenzó la primera de las Guerras Púnicas contra la República de Roma.