Thomas Woodrow Wilson
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Thomas Woodrow Wilson
3. Presidencia hasta la I Guerra Mundial

Durante su primer mandato como presidente, Wilson llevó a cabo una importantes actividad legislativa. En 1913 y 1914 puso en marcha su plan de la Nueva Libertad por medio de la Ley Underwood, que reducía los derechos de aduana y aranceles por primera vez en cuarenta años; la Ley de la Reserva Federal, que establecía un nuevo sistema bancario flexible y descentralizado; la Ley Antitrust Clayton, que reforzaba las anteriores leyes limitando el poder de las grandes corporaciones; y la creación de la Federal Trade Commission (Agencia Federal de Comercio). En 1916 garantizó préstamos federales y ayudas a los granjeros para comercializar sus productos, estableció la jornada de ocho horas para los trabajadores del ferrocarril y promovió una ley que prohibía trabajar a los niños.

Su política interior le valió el apoyo de granjeros, obreros y de todos los partidarios de las políticas reformistas, en las elecciones de 1916. Ganó por un estrecho margen en la votación del partido para presentar su candidatura, pero en la definitiva elección presidencial obtuvo una gran mayoría de sufragios frente a su rival republicano, Charles Evans Hughes.

Los asuntos exteriores habían exigido toda la atención de Wilson desde el comienzo de su primer mandato, cuando la Revolución Mexicana se convirtió en una auténtica guerra civil en 1913. Los esfuerzos de Wilson por influir en ese conflicto llevaron a la ocupación estadounidense de Veracruz en 1914 y a la fracasada expedición punitiva contra el líder revolucionario mexicano Francisco Villa en 1916.

El estallido de la I Guerra Mundial a finales de julio de 1914 y su generalización posterior supusieron un problema continuo para Estados Unidos, ya que el bloqueo británico interrumpía el comercio y los submarinos alemanes amenazaban con destruir barcos y vidas humanas. El hundimiento del buque mercante británico Lusitania a cargo de un submarino alemán en mayo de 1915, en el que perecieron entre otras víctimas 128 estadounidenses, creó una crisis tras la cual dimitió el secretario de Estado (ministro de Asuntos Exteriores) William Jennings Bryan, que no sólo se opuso a la entrada de Estados Unidos en la guerra sino que incluso criticó la actitud de hostilidad del gobierno respecto de Alemania. En abril de 1916 Wilson convenció finalmente a los alemanes para que cesaran sus ataques submarinos, con lo que las tensiones se relajaron por un tiempo.

Entre tanto, intentó poner fin a la guerra a través de diversas mediaciones y finalmente con su propio llamamiento público, efectuado en enero de 1917, para llegar a una paz sin victoria. A pesar de sus advertencias, Alemania reanudó los ataques submarinos en febrero de ese año. Tras una búsqueda desesperada e infructuosa de alternativas, Wilson solicitó al Congreso que declarara la guerra a Alemania el 2 de abril. Estados Unidos entró en el conflicto mundial cuatro días más tarde.