Maquinaria agrícola
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Maquinaria agrícola
3. Herramientas para cosechar

Casi todos los cereales se cosechan con la trilladora segadora o cosechadora. Es una máquina que arranca el fruto, separa las semillas y limpia el grano según se va moviendo por el campo. El grano limpio se acumula en un depósito.

En el caso del trigo, la trilladora segadora corta las espigas de los tallos y las descascarilla; las espigas pasan a un pelador que separa la piel del grano y éste pasa al depósito.

El heno se recolecta en varias etapas. Primero se corta a ras de suelo con una segadora; después se deja secar al sol y se embala. La máquina para hacer balas levanta el heno hasta una cinta que lo transporta hasta una cámara, donde se comprime y se agrupa en balas, que se sujetan con una cuerda fuerte o un cable. El heno verde, que se utiliza como alimento para los animales, se corta con una segadora troceadora. El heno cortado se almacena en un silo y se deja que fermente; este heno es un alimento muy nutritivo y no se deteriora. La alfalfa y otras leguminosas también se cortan a ras de suelo y se dejan secar al sol; pero después se trocean hasta hacer una pasta que se divide en cubos, que se transportan y almacenan con más facilidad que las balas.

Para recolectar grandes raíces y tubérculos como las patatas o la remolacha azucarera se utiliza maquinaria especializada. Otras máquinas especializadas son las desmotadoras, que se utilizan para recolectar el algodón. Tienen unos pinchos que giran, retuercen las fibras de algodón y las arrancan de las cápsulas; después se deshacen las hojas por procedimientos químicos. Hay variedades de esta planta que se recolectan con unas máquinas que cardan las fibras y las almacenan en un depósito. Cada vez más se van desarrollando máquinas recolectoras más eficaces.

Para recolectar frutas y hortalizas se utilizan otras máquinas especiales. Por ejemplo, las ciruelas, cerezas, nueces y albaricoques se recolectan agitando el árbol con una máquina que lo rodea; los frutos caen a una estructura que los va acumulando. Además, los agricultores hacen uso de la ingeniería genética para crear nuevas variedades de frutos y hortalizas más resistentes que permitan recolectarlos con máquinas sin dañarlos. Por ejemplo, se ha creado una nueva variedad de tomate con la piel más dura y, por lo tanto, más difícil de magullar.

Además de poder utilizar todas estas modernas máquinas en el campo, la electrónica proporciona a los agricultores la posibilidad de automatizar muchas labores. Sigue aumentando el número de agricultores que emplean ordenadores o computadoras personales para almacenar datos, llevar la contabilidad de sus negocios y conectar con centros de información que ayudan a solventar todo tipo de problemas que se presentan.