Singapur
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Singapur
2. Territorio y recursos

La isla de Singapur es prácticamente llana, sin elevaciones destacables; en una zona de colinas del centro de la isla se alcanza la cota más elevada (176 m de altitud). En algunas zonas costeras hay arrecifes de coral. Numerosas corrientes fluviales de corta longitud drenan la isla; el río más largo es el Seletar, que mide menos de 16 km; otros ríos importantes son el Singapur y el Rochor, que por la acción de la marea forman ensenadas que entran en la ciudad y soportan un intenso tráfico fluvial.

1. Flora y fauna

La vegetación natural de Singapur se ha visto muy afectada por la acción del hombre. La pequeña zona central de colinas conserva la jungla autóctona y en algunas zonas costeras hay manglares, aunque también son frecuentes las zonas con maleza. Hay muchas especies de aves; algunas, como la golondrina, viven en zonas habitadas. Entre la fauna autóctona destacan las lagartijas y las cobras, y mamíferos como el oso hormiguero escamado, el lémur nocturno y el macaco de cola larga. En 2004, existían 85 especies en peligro de extinción.

2. Clima

El clima del país responde al modelo tropical húmedo, con una temperatura anual de 27,2 ºC de promedio y una escasa variabilidad. La precipitación anual es de 2.400 mm de promedio. Entre los meses de noviembre y enero se producen las mayores precipitaciones, aunque no hay una temporada de lluvias muy pronunciada.

3. Recursos naturales

La mayor parte de los pantanos y de la jungla original de Singapur han sido eliminados en favor de usos residenciales, industriales, y en menor medida, agrícolas. Los suelos son relativamente estériles y sus únicos recursos minerales son arcilla y arena.

4. Temas medioambientales

Los desafíos medioambientales de Singapur derivan de su rápido crecimiento y urbanización. Los problemas se complican por el pequeño tamaño del país y la elevada densidad de la población. La contaminación del aire, la congestión del tráfico y el ruido de los automóviles se han convertido en graves problemas. El Gobierno ha logrado aplicar con éxito una estricta política sobre el uso del transporte personal, pero las emisiones de dióxido de carbono per cápita todavía son considerablemente mucho más elevadas que en muchos países del entorno: 21,60 (1996) toneladas métricas de dióxido de carbono per cápita, frente a 5,60 toneladas en Malaisia y 1,20 en Indonesia. La contaminación industrial de las refinerías de petróleo e industrias de manufactura ha aumentado como resultado del rápido crecimiento urbano en torno a las instalaciones industriales y a una reducción de suelo disponible para vertederos industriales. El sector industrial forma parte importante de la economía nacional y constituye el 35,2% (1998) del producto interior bruto (PIB).

Singapur tiene una elevada densidad de población y la mayoría de las personas viven en las zonas urbanas de alta concentración. Debido a ello, el impacto humano sobre el entorno es pronunciado. El Consejo para la Población y la Planificación Familiar, establecido por el Gobierno en 1966, se ocupó en un principio de suministrar educación y asistencia clínica orientada a la reducción de la tasa de crecimiento del país. El Gobierno también ofreció incentivos a las familias que limitaran su crecimiento, no obstante, en menos de dos décadas, comenzó a promover las grandes familias, preocupado por los efectos sociales de la baja tasa de natalidad derivada de esta política.

Singapur tiene pocos recursos naturales de agua dulce y el Gobierno ha comenzado un programa intensivo para mejorar el río Singapur. También ha plantado millones de árboles con el fin de mejorar el medio ambiente. Los bosques representan el 6,6% (1995) del territorio en este país tan urbanizado. La superficie protegida como parques y otras reservas naturales representa el 4,4% (1997) del total de Singapur.

Creado en 1972, el Ministerio para el Medio Ambiente de Singapur es responsable de proteger y mejorar el medio ambiente de la región y de atender las cuestiones de salud pública del país. Ha desarrollado e implementado importantes políticas y estrategias para la conservación, la educación, las prácticas industriales limpias y el control del ruido.

Singapur forma parte de acuerdos internacionales que protegen la biodiversidad, especies en peligro de extinción y la capa de ozono. También ha firmado acuerdos relacionados con la contaminación naval y los residuos peligrosos.