Venezuela
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Venezuela
2. Territorio y recursos

En el territorio venezolano se combinan los imponentes relieves de la cordillera de los Andes, la cordillera de la Costa y el macizo Guayanés, con las formaciones de altitud media del sistema Coriano y las depresiones de los estados de Yaracuy y Lara, donde se encuentran las ciudades de Barquisimeto y Carora; asimismo, también se reconoce la topografía de las tierras bajas de la cuenca del lago de Maracaibo, de Los Llanos, en el sistema del delta del Orinoco, y de la llanura del río Casiquiare en el Amazonas venezolano.

En el occidente del país se encuentran las tierras montañosas de los Andes venezolanos, que se dividen en: la cordillera de Perijá, con su altitud máxima en el pico Tutari (3.750 m), situado en la sierra de los Motilones, y la cordillera de Mérida, donde se ubica el punto más alto del país, el pico Bolívar (5.007 m), que se alza en la sierra Nevada de Mérida. En el norte se distingue otro importante conjunto montañoso, la cordillera de la Costa, dividida en: la serranía del Litoral Central, cuya cumbre más elevada es el pico Naiguatá (2.765 m), y la serranía del Interior, en la que destaca la sierra de Bergantín. Cercanas a la costa del mar Caribe se ubican las tierras bajas de la depresión de Maracaibo, donde se encuentra el lago del mismo nombre, que se abre al golfo de Venezuela.

Tienen singular importancia las formaciones de tierras bajas de Los Llanos, donde se distingue entre Los Llanos Altos y Los Llanos Bajos, separados por la curva de nivel de los 100 metros. Los Llanos Altos no son susceptibles de inundación y presentan ondulaciones originadas por la erosión fluvial; alcanzan sus máximas altitudes en el piedemonte llanero-andino, donde se reconocen suelos de gran fertilidad. Los Llanos Bajos están conformados por llanuras aluviales que se inundan en la época de lluvias, convergiendo su red hidrográfica con el sistema del río Orinoco; su vegetación es de pastizales tropicales de sabana.

Las formaciones del escudo o macizo Guayanés están separadas del resto del país por el amplio arco del río Orinoco y se prolongan por la Amazonia venezolana en las imponentes sierras de Parima y Pacaraima, con numerosos tepuyes (nombre local que alude a mesetas tabulares) ubicados junto a la frontera con Brasil. En su extremo nororiental destacan las tierras bajas deltaicas del Orinoco. A su vez, entre las riberas del Orinoco y los 6° de latitud N, el paisaje guayanés se manifiesta en llanuras con altitudes que oscilan entre los 200 y los 500 m, dominando el clima llanero y las formaciones de sabana. Al sur de este paralelo predominan grandes tepuyes, entre los que destaca el Auyan Tepuy (2.400 m) que alberga el Salto Ángel, una espectacular cascada de 979 m, la más elevada del mundo, que se encuentra en el río Churún, afluente del Carrao. En esta zona dominan las formaciones selváticas.

1. Ríos y lagos

Venezuela cuenta con una enorme cantidad de recursos hídricos. Tienen una especial importancia las aguas fluviales, de las que un 74,5% pertenecen a la vertiente del océano Atlántico y un 20,7% a la del mar Caribe; el 4,5% restante vierte sus aguas al sistema del río Amazonas por los ríos Guainía-Negro y otros, exceptuando un mínimo que drena a la cuenca endorreica del lago de Valencia.

El mar Caribe recibe las aguas de los ríos que a su vez vierten en la cuenca del lago de Maracaibo, donde destacan las proporcionadas por el Chama, el Motatán, el Escalante, el Catatumbo, el Apón, el Limón y los aportes de varias cuencas menores que van directamente a este mar, entre ellas las correspondientes a los ríos Tocuyo, Aroa, Neverí y Manzanares.

La vertiente del océano Atlántico recibe las aguas de las cuencas del San Juan y del Cuyuní, además del extraordinario aporte del río Orinoco, que en sus 2.560 km de longitud recibe directa o indirectamente las aguas de numerosos e importantes ríos, como el Padamo, el Ventuari, el Sipapo, el Cuchivero, el Caura, el Aro, el Caroní, el Meta, el Arauca, el Apure, con sus numerosos tributarios, y muchos otros. La presencia del río Orinoco es fundamental en la geografía venezolana, tanto por su extensión como por la calidad y cuantía de sus aguas, acompañada de gran variedad de recursos naturales en su cuenca que cubre unos 643.481 km2 de territorio venezolano.

Es importante la navegación en el lago de Maracaibo a través del canal natural homónimo, útil para la movilización de los recursos petroleros. A pesar de no ser óptimas las condiciones de navegabilidad de gran número de ríos, hay en el país 5.400 km de vías fluviales navegables. De este total están canalizados 404 km en el río Orinoco, en el tramo Boca Grande-Ciudad Guayana, y 665 km en el tramo Ciudad Guayana-Puerto Gumilla. En el río San Juan están canalizados 70 km entre Caripito y el golfo de Paria. Entre las vías navegables no canalizadas destacan gran parte del curso del Orinoco y los ríos Apure, Arauca, Meta, Barima, Portuguesa, Capanaparo, Ventuari-Manapiare y Zulia-Catatumbo, entre otros.

2. Clima

La diversidad territorial de Venezuela se ve reflejada en una variedad de climas, los cuales se asocian directamente a los paisajes existentes. En el litoral venezolano caribeño, en las islas y en las depresiones de Lara, predomina un clima semiárido con vegetación seca, precipitaciones anuales de 600 mm y temperaturas de 24 ºC de promedio. En la cordillera de la Costa, cordillera de los Andes, valles intramontanos y serranías, el clima varía desde el tropical de altura, a partir de los 900 m de altitud, hasta los climas fríos de montaña por encima de los 3.500 metros; gran número de asentamientos humanos del país se han establecido en estas áreas montañosas, con precipitaciones anuales entre los 850 y los 900 mm, y temperaturas que oscilan entre 18 y 22 °C de promedio. En las tierras bajas de Los Llanos domina el clima tropical lluvioso con una estación seca bien marcada; en la estación lluviosa se dan precipitaciones entre los 1.200 y 1.600 mm anuales y una temperatura de 28 °C de promedio anual. En el delta del Orinoco se desarrolla un clima tropical lluvioso y de influencia marítima, lo que favorece el desarrollo de una densa vegetación. En el sur de Venezuela aumenta la pluviosidad, con precipitaciones anuales que superan los 4.000 mm, con 10 y 11 meses lluviosos al año y temperaturas que superan los 28 °C de media, estableciéndose así una condición óptima para el desarrollo de densas formaciones vegetales selváticas siempre húmedas, llamadas pluvisilvas.

3. Recursos naturales

Existe una gran y variada cantidad de recursos naturales, donde destacan el gas natural y minerales como petróleo, hierro, bauxita, carbón, oro y diamante, que constituyen la base económica del país; los recursos pesqueros son abundantes en la fachada marítima caribeña y atlántica; los recursos forestales y las vastas extensiones agrícolas y pecuarias se hallan en Los Llanos y en las zonas andinas. Recientemente se están desarrollando proyectos litorales, guayaneses, llaneros y andinos para impulsar el turismo.

4. Flora y fauna

Las diferencias paisajísticas, climáticas y topográficas de las regiones de Venezuela dan origen a una enorme variedad vegetal. En las selvas nubladas de las cordilleras de la Costa y de los Andes, así como en las serranías, destaca la presencia de cedro dulce, jarillo o apamate, que son árboles maderables, además de la presencia de varias especies de palmas y orquídeas, como la catleya, flor nacional. En las pluvisilvas del sur de Venezuela se encuentran árboles de hasta 40 m de altura, como la ceiba y el yagrumo, y numerosas especies endémicas de epifitas. El araguaney, llamado árbol de Ipé amarillo, es el árbol nacional de Venezuela. La vegetación arbórea de la selva piedemontana de los estados de Barinas y Apure es rica en especies (pardillo, granadilla, caoba y vera, entre otras). Es importante señalar que hasta la fecha se ubican en Venezuela más de 300 especies arbóreas maderables. La vegetación de Los Llanos de menor altitud se caracteriza por pastizales y formaciones de palmas moriche asociadas a los cursos de agua. En las zonas deltaicas del Orinoco y en las lagunas costaneras de los estados de Zulia y Falcón se localizan extensas formaciones de mangle blanco y rojo. Otras especies importantes del país son el yame o cardón y el guácimo blanco.

La fauna es diversa y abundante con presencia de mamíferos característicos de la zona tropical, entre los que sobresalen varios: oso hormiguero, oso frontino, perezoso, armadillo, ocelote, jaguar, puma, venado matacán, chigüire, danta, nutria o perro de agua y diversas especies de pequeños simios. Venezuela es uno de los países con mayor variedad de especies de aves, entre las cuales destacan los guacamayos, tucanes, guácharos, turpiales (ave nacional), paujíes o paujiles, corocoros o flamingos y una gran variedad de garzas y loros. Los reptiles son numerosos y se encuentran desde el caimán del Orinoco hasta cinco especies diferentes de tortugas y serpientes como la anaconda, la boa constrictor o la serpiente de cascabel). En 2004 existían 219 especies en peligro.

5. Temas medioambientales

Venezuela protege el 62,9% (2007) de su territorio, siendo el mayor porcentaje de los países de América. Los vecinos de Venezuela, Colombia, Brasil y Guyana protegen sólo el 31,7%, el 18,5% y el 2,2%, respectivamente. A pesar de estas medidas proteccionistas, Venezuela está perdiendo parte de sus valiosos bosques tropicales. Entre 1990 y 1995, se eliminaron más de 2,5 millones de hectáreas. Además, la degradación del suelo en las praderas de Los Llanos, derivadas de varios años de sobrepastoreo, se ha convertido en un problema grave.

Venezuela está muy industrializada, ya que el 51,6% (2003) de su producto interior bruto (PIB) proviene de la industria. Uno de los principales recursos del país es el petróleo. Los vertidos ocasionales de petróleo han provocado la muerte de peces y el cierre de algunas urbanizaciones costeras en el lago de Maracaibo. La contaminación industrial también afecta a la costa del mar Caribe, donde vive la mayor parte de la población.

La falta de instalaciones para el tratamiento de aguas residuales también ha contribuido a la contaminación de la costa del mar Caribe. En las zonas urbanas, sólo el 71% (2004) de la población tiene acceso a instalaciones sanitarias adecuadas; en las áreas rurales, la cifra baja al 48%. La contaminación del aire es otro problema de los centros urbanos como Caracas, Maracaibo y Valencia.

Venezuela forma parte de tratados internacionales relativos a biodiversidad, cambio climático, especies en peligro de extinción, conservación de la vida marina, contaminación naval, bosques tropicales y humedales, como la Convención de Ramsar.