Lord Byron
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Lord Byron
3. Exilio

En Génova vivió con los Shelley y Claire Clairmont, escribió el tercer canto de Childe Harold y el poema narrativo El prisionero de Chillon (1816). De 1816 a 1819 estableció su residencia en Venecia, donde escribió el drama en verso Manfred (1817), que originó su correspondencia con Goethe, los dos primeros cantos de Don Juan (1818-1819) y el cuarto y último canto de Childe Harold (1818). También escribió allí Beppo (1818), un poema satírico en octava rima (estrofa de ocho versos de once o doce sílabas), el mismo estilo que escogió y desarrolló por completo en Don Juan. Durante dos años viajó por Italia hasta que en 1821 se instaló en Pisa. Allí escribió los dramas en verso Caín y Sardanápalo y los poemas narrativos Mazeppa y La isla.

En 1822 fundó en Pisa la revista The Liberal con los poetas Percy Bysshe Shelley y Leigh Hunt, pero la muerte de Shelley aquel mismo año y una pelea con Hunt puso fin a esta empresa cuando sólo habían publicado tres ejemplares. También entabló una polémica literaria con el poeta Robert Southey, que había atacado el Don Juan en el prefacio de su libro Una visión del juicio final. En su respuesta, Byron demostró ser hábil en el uso de la sátira componiendo un devastador ataque, en el estilo de Una visión del juicio final, al elogio que Southey escribiera a la muerte de Jorge III. Don Juan, poema heroico burlesco en 16 cantos, supone una sátira brillante sobre la sociedad inglesa de la época. Terminada en 1823, muchos la consideran su mejor obra. Al enterarse de las noticias de la rebelión de los griegos contra los turcos, haciendo caso omiso de su débil condición física, se unió a los insurgentes en julio de 1823 en Missolonghi. No sólo reclutó un regimiento para la causa de la guerra de la Independencia griega sino que contribuyó con grandes sumas de dinero. Los griegos lo nombraron comandante en jefe de sus fuerzas en enero de 1824. Murió de fiebre en Missolonghi, tres meses después, sin participar en ningún combate importante. Como confirmación de su atracción y simpatía por los liberales españoles y la causa de los patriotas hispanoamericanos, se puede recordar que puso el nombre de Bolívar a su barco.