| Talla en madera | Vista del artículo | ||||
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| 4. | Talla gótica en madera |
En el periodo gótico gran cantidad del mobiliario de las iglesias, cada vez más elaborado, estaba tallado en madera: sillas de coro y baldaquinos, biombos, púlpitos y atriles. Los asientos de coro abatibles conocidos como misericordias fueron tallados con un fascinante repertorio de símbolos iconográficos medievales, tanto sagrados como profanos. En Flandes, Alemania y España, la tradición de los retablos para altares (paneles descriptivos tallados o pintados normalmente con motivos de la vida de Cristo o de un santo), colocados en marcos elaboradamente tallados, se estableció en el siglo XV y permaneció durante el barroco. Éstos tenían hojas talladas o pintadas que se podían cerrar como si fueran puertas con fines de protección y de ornamento. Amberes y Bruselas fueron famosos centros de producción que exportaban retablos a toda Europa. En la edad media se fabricaron muchos artículos en madera tallada, como bustos de santos, que se recubrían con láminas de metales preciosos y se adornaban con gemas. Alrededor del siglo XVI, el aumento del tamaño y de la importancia de los órganos de iglesia hizo de ellos un foco para la decoración tallada. En la vida seglar, los carros de la realeza y otros dignatarios comenzaron a decorarse con profusión.
En el siglo XV la talla en madera, al igual que otras formas de arte, dejó de ser anónima. Es de destacar una figura de San Jorge (catedral de Estocolmo) del escultor alemán Bernt Notke. Veit Stoss y Tilman Riemenschneider, también alemanes, eran inimitables en este arte. De hecho, las caras ovales solemnes de las figuras femeninas de Riemenschneider caracterizaron la escultura del sur de Alemania alrededor del 1500. En la zona del Rin, las propiedades físicas de la madera del tilo determinaron un estilo de arte de complejas tallas en relieve con telas drapeadas o fruncidas que colgaban de la figura. Esta construcción disminuyó el riesgo de grietas, ya que la madera se hincha y contrae debido a los cambios de humedad. En Alemania y los Países Bajos también estuvieron de moda las pequeñas estatuas talladas con maderas con mucha veta, como la de boj y la de peral. Estas pequeñas estatuillas datan desde finales del siglo XV hasta el barroco. Stoss y sus seguidores contribuyen con numerosas piezas en miniatura.