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| 4. | Plagas y enfermedades del algodonero |
Al igual que en las flores, en el envés de la hoja del algodonero hay una diminuta estructura en forma de copa que almacena néctar. Estos depósitos y el tallo suculento atraen a diversos insectos parásitos. Uno de los más importantes es el gorgojo del algodón. El uso de variedades de maduración precoz y la aplicación de diversos compuestos químicos y métodos de control han reducido de forma drástica las pérdidas causadas por este parásito. El gusano del algodón, larva de color rosa de una polilla, infesta ahora las plantaciones de algodón en todo el mundo, aunque se considera nativa de la India. La larva abre túneles en la bola y devora las semillas; la cuarentena, la fumigación de las semillas y la destrucción de los restos separados del algodón durante el desmotado son las medidas de control principales. El gusano tabaco de las yemas es otro parásito muy dañino, tanto por las pérdidas que causa como por los costes que supone combatirlo. También atacan al algodonero cochinillas, carcoma de la madera y arañas rojas.
En cuanto a las enfermedades a que está expuesto el algodonero, cabe citar el marchitamiento causado por un hongo que penetra en las raíces desde el suelo y sintetiza un compuesto tóxico. No se conoce ningún tratamiento, pero se han obtenido variedades resistentes. Otra enfermedad fúngica (micosis) es la podredumbre o antracnosis de la bola, causada por hongos del orden melanconiales; la mejor forma de combatirla es usar semillas procedentes de campos libres del hongo.