Comunidades marinas
En el menú Archivo, haz clic en Imprimir para imprimir la información.
Comunidades marinas
4. Grietas hidrotermales

A finales de la década de 1970 los científicos que estudiaban el fondo oscuro del océano Pacífico descubrieron ecosistemas en los que la fuente de energía no provenía de la radiación solar, sino de la síntesis química llevada a cabo por bacterias. Uno de estos oasis oceánicos es la falla de las Galápagos; otro está en la dorsal del Pacífico Este a una latitud de 21° Norte. Estos ecosistemas están asociados con los sistemas oceánicos de dorsales y fallas, donde las delgadas placas de la corteza terrestre se expanden creando aberturas. El agua salada se filtra por ellas, saturándose de minerales y sulfuro de hidrógeno y alcanzando altas temperaturas. A continuación es expulsada por las grietas en forma de negros géiseres y se enfría rápidamente hasta los 23 °C. En este medio cálido y fértil crecen en las rocas colonias de bacterias que emplean el sulfuro de hidrógeno como fuente de energía. De las bacterias se alimentan una serie de animales filtradores, algunos desconocidos hasta hace poco, entre los que se encuentran una especie de almeja gigante y otra de gusano tubular de más de 3,7 m de longitud. La productividad ecológica de estos oasis es cuatro veces superior a la de la superficie del océano. Los científicos también han encontrado fisuras semejantes en los flancos de la dorsal Atlántica, y consideran que pueden existir en todos los sistemas de fallas oceánicas (véase Océanos y oceanografía).