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| 6. | Zonas climáticas y circulación atmosférica |
| 1. | Zonas climáticas |
Los climas se describen con arreglo a códigos previamente acordados o con términos descriptivos un tanto imprecisos en su definición que, no obstante, resultan útiles. A escala global se puede hablar del clima en términos de zonas, o cinturones, que pueden trazarse entre el ecuador y el polo en cada hemisferio.
La Tierra se ha dividido en zonas climáticas en función de las desiguales temperaturas y luz solar que reciben. Estas diferencias se originan debido a los movimientos de rotación y traslación del planeta, así como a su esfericidad, su órbita elipsoide y la inclinación del eje terrestre. Estas zonas sirven de base a la clasificación de los climas terrestres. A su vez, dentro de cada una de estas zonas cabe distinguir los tipos y subtipos de climas que se mencionan más adelante y que se establecen en función de dos elementos climáticos principalmente, la temperatura y la precipitación.
- Una zona cálida (latitudes bajas). Situada entre los dos trópicos (paralelos de 23° 27’ de latitud Norte y Sur), registra las temperaturas más altas por tener siempre el Sol a gran altura y recibir sus rayos muy perpendicularmente todo el año. En esta zona hay muy pocas diferencias de temperatura entre unas estaciones y otras. Los climas de esta zona de latitudes bajas son los siguientes: ecuatorial, tropical seco, tropical húmedo, monzónico y desértico cálido.
- Dos zonas templadas (latitudes medias). Situadas entre los trópicos y los círculos polares Ártico y Antártico (66° 33’ latitud Norte y Sur), y debido a que los rayos solares inciden de forma más inclinada que en la zona cálida, presentan unas temperaturas moderadas o contrastadas en función de la estación del año. Los climas de las latitudes medias son los siguientes: oceánico, chino, mediterráneo y continental.
- Dos zonas frías (latitudes altas). Situadas entre los círculos polares y los polos. Los rayos solares inciden de manera muy oblicua durante todo el año, y por eso las temperaturas son siempre frías. El clima polar es el característico de esta zona de latitudes altas.
Los climas desérticos y de alta montaña se dan en varias de estas zonas.
Los autores clásicos para distinguir los climas templados de los fríos tenían en cuenta la isoterma de los 10 ºC (mínima dada para el mes más cálido), que coincide aproximadamente con el límite de la tundra y el bosque de coníferas; por otro lado, la separación entre los climas tórridos o tropicales de los templados la establecieron en la isoterma de los 18 ºC (mínima para el mes más frío).
| 2. | La circulación atmosférica |
Para comprender la clasificación de las zonas climáticas se debe tomar en consideración la circulación en la capa superior de la atmósfera, o estratosfera, así como en la atmósfera inferior, o troposfera, zona donde se manifiesta principalmente el tiempo. Los fenómenos de la atmósfera superior no fueron conocidos hasta el desarrollo de tecnologías avanzadas, como los cohetes, los vuelos a gran altitud y los satélites artificiales.
En condiciones ideales, es posible suponer que el aire caliente asciende por convección a lo largo del ecuador y desciende cerca de los polos. Así pues, el cinturón ecuatorial tiende a ser una región de baja presión y periodos de calma interrumpidos por tormentas eléctricas, asociadas a enormes nubes llamadas cúmulos. Debido a los periodos de calma, este cinturón recibe el nombre de doldrums (estancamiento) o zona de Calmas ecuatoriales. Se desplaza ligeramente hacia el norte del ecuador durante el verano boreal y hacia el sur durante el meridional. A su vez, el aire desciende en las regiones polares, lo que produce una elevada presión atmosférica y vientos secos y helados, que tienden a radiar hacia el exterior desde los polos.
Para complicar este cuadro simplista, hay que tener en cuenta la rotación de la Tierra, que desvía los componentes norte y sur de la circulación atmosférica. Así, los vientos tropicales y polares tienden a ser del Este (vientos procedentes del Este), y se desarrollan dos cinturones intermedios en cada hemisferio. A unos 30° de latitud N y S hay una zona de alta presión en la que el aire de las capas superiores desciende y se divide enviando corrientes hacia el ecuador. En el hemisferio norte soplan vientos regulares del Noreste, y del Sureste en el hemisferio sur. Estas zonas de alta presión producen áreas áridas en los continentes, pero hacen que el aire se cargue de humedad sobre los océanos debido a la evaporación. Si estos vientos regulares chocan con una isla dispuesta a modo de barrera topográfica o con la costa de un continente, el aire húmedo se eleva hasta zonas más frescas dando lugar normalmente a fuertes lluvias.
Entre los 50° y los 60° de latitud N y S se encuentra un cinturón de baja presión caracterizado por los vientos dominantes del Oeste, que son desviados hacia el Suroeste en el hemisferio norte y hacia el Noroeste en el hemisferio sur. En este caso las precipitaciones se relacionan con los frentes polares; el aire frío de los vientos polares del Este penetra por debajo del aire cálido y húmedo de los vientos del Oeste que, al enfriarse, liberan la humedad que contienen. En invierno esta es la causa de la mayoría de las nevadas en los continentes.
Así pues, el desequilibrio térmico, que es causado por la inclinación del eje polar o terrestre, la órbita solar con forma de elipse y la esfericidad del planeta, es la principal causa de la existencia de zonas de altas y bajas presiones, que son las que originan la circulación del aire a nivel planetario y la aparición de diferentes tipos de climas.