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Rusia
1. Introducción

Rusia (nombre oficial, Rossijskaja Federačija, Federación Rusa), república que se extiende por Europa oriental y el norte de Asia, establecida en diciembre de 1991, en la que se integran 20 repúblicas federadas de base étnica, 10 circunscripciones autónomas (okrugs) de base étnica, 49 regiones administrativas (oblasts), una región autónoma de base étnica, seis territorios administrativos (krajs) y las ciudades de Moscú y San Petersburgo, que poseen rango federal. La actual Rusia fue en su día la República Socialista Soviética Federada de Rusia (RSSFR), integrada en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. En términos de extensión geográfica, se trata del país más grande del mundo, con una superficie de 17.075.200 km², o lo que es lo mismo, más de una novena parte de la superficie del planeta. De norte a sur, abarca más de 4.000 km desde la frontera meridional, a lo largo de la cadena montañosa del Cáucaso, hasta las islas del Ártico, en el mar de Barents. De este a oeste, la distancia máxima es de casi 10.000 km, medidos desde la costa occidental del mar Báltico hasta la isla de Ratmánov (también conocida como Gran Diomedes), en el estrecho de Bering.

Por el norte, Rusia queda completamente rodeada por una serie de brazos del océano Glacial Ártico: los mares de Barents, Kara, Laptev, Siberia Oriental y Chukotka. Al este limita con varios brazos del océano Pacífico: el estrecho de Bering (que separa Rusia de Alaska), el mar de Bering, y por último los mares de Ojotsk y del Japón. Rusia tiene frontera con más países que ningún otro. El extremo suroccidental de Rusia linda con la zona nororiental de Corea del Norte. Al sur, limita con China, Mongolia, Kazajstán, Azerbaiyán, Georgia y el mar Negro; al suroeste, con Ucrania, al oeste con Polonia, Bielorrusia, Lituania, Letonia, Estonia, el golfo de Finlandia y Finlandia, y al noroeste con Noruega.

Las islas más importantes están localizadas en aguas del Ártico y del Pacífico. En el océano Glacial Ártico se encuentran la Tierra de Francisco José, formada por unas cien islas, y de oeste a este, las dos islas que constituyen el archipiélago de Nueva Zembla, la isla de Vaigach, el grupo de islas que recibe el nombre de Tierra del Norte, las islas de Nueva Siberia y la isla de Wrangel; además existen otras islas mucho más pequeñas. En el océano Pacífico están localizadas las islas Kuriles, que se extienden en forma de arco hacia el suroeste, desde el extremo meridional de la península rusa de Kamchatka hasta Japón y la gran isla de Sajalín, que separa los mares de Ojotsk y del Japón.

Rusia puede dividirse en tres vastas regiones geográficas: la Rusia europea, que abarca el territorio que se extiende al oeste de los montes Urales; Siberia, que desde los Urales se prolonga hasta casi el océano Pacífico; y el Extremo Oriente (o Rusia oriental), que engloba la parte más suroriental del país y la franja costera del Pacífico.

2. Territorio y recursos

La mayor parte de Rusia se extiende al norte del paralelo 50. Los recursos agrícolas están condicionados por el clima y, en menor medida, por los suelos. No obstante, la inmensidad del territorio y sus diferentes formaciones geológicas aportan una fuente de recursos minerales única en el mundo.

1. Regiones fisiográficas

Rusia goza de una gran complejidad de estructuras geológicas y de conformaciones superficiales, desarrolladas en diferentes fases geológicas. El territorio puede dividirse en varias regiones fisiográficas: de este a oeste se encuentran la llanura europea; los montes Urales; los sistemas montañosos que se alinean a lo largo de la frontera sur; la llanura siberiana o tierras bajas de Siberia occidental; la meseta de Siberia central o tierras altas de Siberia central; y las tierras altas de Siberia oriental.

1.1. La llanura europea

La Rusia europea es en esencia una llanura ondulada con una altitud cuyo promedio es de 180 m. El terreno se ha formado por la acción de corrientes de agua, vientos y glaciares sobre estratos horizontales de rocas sedimentarias. En algunas regiones, las rocas sedimentarias más blandas han sufrido los efectos de la erosión, y el basamento rígido, formado a base de rocas ígneas y metamórficas, ha aflorado a la superficie; de todas estas áreas, la más destacada es la región noroccidental, cerca de la frontera con Finlandia. La topografía es, en general, bastante irregular en estas zonas de afloramiento, en especial en el norte, donde se alcanza una altitud máxima de 1.191 m en los montes Jibini, ubicados en el centro de la península de Kola, mientras que el relieve de la llanura europea es, con escasas excepciones, menos accidentado.

Las demás formas del relieve deben sus orígenes a la glaciación. Entre ellas están las extensas áreas pantanosas de las tierras bajas de Meshchera, al sureste de Moscú, a lo largo del río Oká; este territorio llano y mal drenado fue en su día un inmenso lago, cuando el hielo de los glaciares bloqueó las corrientes de agua que hoy lo drenan en parte. La última fase de la glaciación que tuvo lugar hace unos 10.000-12.000 años formó una morrena terminal que se extiende desde el este, en la frontera con Bielorrusia, hacia el norte de Moscú hasta alcanzar la orilla occidental del río Pechora. La región al norte de este límite está escasamente drenada y cuenta con numerosos pantanos y lagos.

1.2. Los Urales

La llanura europea termina al este, en los montes Urales, serie de cadenas montañosas muy desgastadas y de escasa incidencia topográfica. La elevación es de sólo 600 m de promedio, y el punto más alto está al norte, en el Narodnaia, con 1.894 m de altitud. No obstante, son de gran importancia ya que contienen una amplia variedad de yacimientos minerales que engloban desde los combustibles fósiles hasta las menas de hierro, los metales no ferrosos y los minerales no metálicos.

1.3. Las tierras bajas de Siberia occidental

Entre los Urales y el río Yeniséi se extienden las tierras bajas de Siberia occidental. Esta enorme extensión, extremadamente llana, está mal drenada y generalmente es muy pantanosa.

1.4. Las tierras altas de Siberia central

Al este del río Yeniséi, comienzan las tierras altas y onduladas de la plataforma de Siberia central; aquí las elevaciones oscilan entre los 500 y los 700 m sobre el nivel del mar. En todas estas comarcas, los ríos han desgastado y erosionado la superficie, y en algunos lugares han llegado a formar profundos cañones. La estructura geológica de la región es bastante compleja; el basamento de rocas ígneas y metamórficas en algunas regiones está cubierto por densas capas de rocas sedimentarias y lavas volcánicas. En esta área abundan los yacimientos minerales.

1.5. Las tierras altas de Siberia oriental

Al este del río Lena, la topografía está marcada por una serie de montañas y cuencas. Las cadenas montañosas más altas de la región como los montes Verjóiansk, Cherski y Kolima, no sobrepasan los 3.200 m de altitud máxima. Al este, hacia el océano Pacífico, las montañas son más altas y escarpadas y hay una constante actividad volcánica; en la península de Kamchatka hay 120 volcanes, veintitrés de los cuales están normalmente activos. El cono volcánico más alto es el Kliuchevskaia con 4.750 m. La cadena volcánica de Kamchatka continúa hacia las islas Kuriles, que contienen alrededor de un centenar de volcanes, treinta y cinco de los cuales están en activo.

1.6. Sistema montañoso meridional

La frontera meridional de la Rusia europea comprende la joven cordillera del Cáucaso de gran actividad sísmica, que se extiende entre el mar Negro y el Caspio. Esta cordillera abarca dos grandes cadenas de montañas con importantes plegamientos, divididas en toda su extensión por tierras bajas; la zona norte del Gran Cáucaso constituye la frontera meridional de Rusia. Este sistema montañoso es bastante complejo desde el punto de vista geológico; está constituido por rocas calizas y cristalinas con algunas formaciones de carácter volcánico. El Gran Cáucaso alcanza su cota más alta en el Elbrús (5.642 m), un volcán ya extinto y el pico más alto de Europa. Las otras cadenas montañosas se prolongan hacia el noreste a lo largo del límite meridional de Siberia central y oriental, hasta el océano Pacífico. Entre éstas destacan las cordilleras de Altái, Sayan, Yablonovi y Stanovói.

2. Costas, ríos, lagos y mares

Rusia tiene la línea de costa más larga del mundo; se extiende más de 32.180 km a lo largo de los océanos Glacial Ártico y Pacífico. Las costas del sur se prolongan a lo largo del mar Negro y del Caspio. Dado que en su mayor parte se localizan en aguas heladas durante muchos meses al año, el país cuenta con pocas salidas al mar en la estación invernal. A pesar de estas limitaciones, la flota pesquera y comercial faena por todas las aguas internacionales.

Los ríos más largos de Rusia se encuentran en Siberia y en la Rusia oriental. El mayor sistema fluvial es el Obi-Irtish; estos ríos atraviesan juntos unos 5.410 km, desde el norte de China occidental a través de Siberia occidental, hasta su desembocadura en el océano Glacial Ártico. El segundo sistema en longitud es el Amur-Shilka-Onon que, con un recorrido de 4.416 km, fluye a partir del norte de Mongolia hacia el este, a lo largo de la frontera chino-siberiana hasta desembocar en el océano Pacífico. El río más largo es el Lena con un recorrido de 4.400 km desde el norte a través de Siberia y Rusia oriental, hasta su desembocadura en el océano Glacial Ártico; le sigue en longitud el Irtish, con 4.248 km; el tercero, siempre en longitud, es el Yeniséi, con 4.090 m, que fluye hacia el norte desde Mongolia, atravesando Siberia oriental hasta alcanzar el océano Glacial Ártico; su afluente más importante es el río Angará, emisario del lago Baikal que comunica su gran caudal con un sistema de corrientes menores; el río Yeniséi aporta 623 km3 de agua al año al océano Glacial Ártico; le siguen otros tres ríos asiáticos, el Lena, el Obi y el Amur, y uno europeo, el Volga; el resto tiene caudales de menor volumen. El cuarto es el Volga, con una longitud total de 3.700 km, lo que lo convierte en el río más largo de Europa. Junto a él, sus dos afluentes principales, los ríos Kama y Oká, drenan una gran parte del sureste de la llanura europea oriental, hasta el mar Caspio.

Aparte de estos ríos, hay otras importantes corrientes de agua que, además de servir como vías fluviales de transporte, son fuentes generadoras de electricidad para las áreas más densamente pobladas, o fluyen a través de áridas regiones donde el regadío es esencial para la agricultura. El más destacado de estos ríos es el Don, localizado en la populosa llanura europea meridional, que drena la parte sur hasta el mar Negro y el mar de Azov. En la llanura europea noroccidental, los ríos Narva y Daugava fluyen hacia el noroeste hasta el mar Báltico; el Dvina Septentrional, el Mezen y el Onega desembocan en el mar Blanco, mientras que el Pechora lo hace en el mar de Barents. En la llanura norcaucásica, las dos corrientes de agua más importantes para el regadío son el Kuban, que fluye al oeste hasta el mar de Azov, y el Terek, que recorre la zona oriental hasta el Caspio.

El gobierno soviético desarrolló un importante plan de construcción de presas para generar energía eléctrica, implantar sistemas de regadío, controlar las inundaciones y hacer que los ríos fueran navegables, lo que ha provocado que algunas de las cuencas de estos ríos hayan sido totalmente transformadas por la creación de una serie de enormes embalses. Las construcciones de mayor magnitud se han llevado a cabo en el sistema Volga-Kama, en el río Don, en la llanura europea, y en el curso superior de los sistemas del Yeniséi-Angará y del Obi-Irtish en Siberia.

En Rusia hay muchos lagos naturales, sobre todo en la parte noroccidental del país que fue ocupada por los glaciares. No obstante, el mar Caspio, al sur, tiene la mayor superficie (unos 371.000 km², superior a la de cualquier otro lago del mundo). A pesar de que se le conoce como mar, se trata en realidad de un lago salado que ocupa una depresión del terreno; los ríos vierten en él sus caudales, pero como consecuencia de la sequedad del clima, esta profunda cuenca nunca se llena totalmente de agua, con lo que no termina de verter en el mar; el agua se evapora y ello hace que se acumule sal. El segundo en dimensión es el lago Baikal, con una superficie total de 31.500 km². Es el lago de agua dulce más profundo y de mayor capacidad del mundo, con una profundidad máxima de 1.637 m y un volumen de agua de unos 23.000 km3 —se ha estimado que este lago contiene aproximadamente una quinta parte del agua dulce del planeta. Los otros dos lagos más extensos son el Ladoga y el Onega, ambos localizados al noroeste de la Rusia europea; son lagos de agua dulce de origen glaciar con salida al golfo de Finlandia.

3. Clima

Las severas condiciones climáticas de Rusia son claro reflejo de su elevada latitud y de la ausencia de influencias marítimas moderadoras del tiempo. Los inviernos son largos y fríos, y los veranos, cortos y relativamente frescos. Las altas montañas que se localizan a lo largo del límite meridional de Rusia y Asia central no permiten la entrada de las masas de aire procedentes del trópico. Durante la estación invernal, el océano Glacial Ártico está helado hasta la altura de la costa y actúa más como una cubierta continental helada. Dado que el territorio se extiende en el cinturón de vientos del oeste, la influencia cálida del océano Pacífico apenas se deja notar en el interior. Esto ocurre de forma especial durante el invierno, cuando un núcleo de altas presiones localizado en Mongolia se extiende sobre Siberia y Rusia oriental.

La principal influencia marina procede del océano Atlántico, en el oeste, pero antes de que esta corriente llegue a Rusia, ya ha cruzado la totalidad de la parte occidental de Europa, lo cual modifica considerablemente sus efectos moderadores. Penetra en el continente más fácilmente durante el verano, cuando un sistema de bajas presiones está ubicado en el oeste de Europa; en ese momento el aire cálido y húmedo del Atlántico se desplaza hacia el este, hasta Siberia central. Es, pues, la principal masa de aire húmedo que llega a Rusia, y, consecuentemente, la casi totalidad del territorio recibe un buen aporte de precipitaciones estivales, muy beneficiosas para el sector agrícola, ya que, en la mayor parte de las regiones más productivas, el aporte de humedad es bastante escaso. No obstante, la aparición de las lluvias durante el verano no es siempre positiva; a veces, al principio del verano se producen sequías, mientras que, durante el resto de la época estival, se soportan lluvias que arruinan las cosechas, sobre todo en la región más oriental, con la afluencia de aire monzónico procedente del Pacífico. En las regiones septentrionales, especialmente hacia el norte de Moscú, son frecuentes los cielos constantemente cubiertos, particularmente durante el invierno, fenómeno que los rusos han denominado pasmurno, que podría traducirse como ‘tiempo triste y gris’. Como ejemplo de ello, de los treinta y un días del mes de diciembre, Moscú mantiene un promedio de veintitrés días de cielo completamente cubierto.

Las precipitaciones anuales en casi todas las regiones del país son muy escasas. Dado que la mayor parte de las veces el aire es frío, hay pocas posibilidades de que éste pueda llevar agua evaporada. En la llanura europea, el promedio anual de precipitaciones desciende desde algo más de 800 mm en el oeste de Rusia, hasta menos de 400 mm a lo largo de la costa del mar Caspio. En toda Siberia y en la región más oriental, el índice anual de precipitaciones oscila entre los 500 y los 800 mm; en las mayores elevaciones el total anual puede llegar a alcanzar los 1.000 mm o incluso más, mientras que en las cuencas interiores apenas sobrepasa los 300 mm anuales.

El clima de Rusia se caracteriza por sus temperaturas extremas. Las temperaturas más bajas del invierno se dan en Siberia oriental, pero en el oeste, el aire procedente del Atlántico modera en cierta medida estas rigurosas condiciones climáticas. Verjóiansk, en el extremo nororiental de Siberia, es conocida como el “polo frío del mundo”: en enero la temperatura alcanza un promedio de -48,9 ºC, aunque se han obtenido mínimas de -68 °C. A pesar de que las temperaturas absolutas durante el invierno son algo más altas a lo largo de las costas del Ártico y del Pacífico, los vientos son fuertes, y se han llegado a registrar temperaturas con viento helado de -50 ºC, en zonas de la costa ártica. Las mismas condiciones que provocan estas bajas temperaturas en invierno a lo largo del noreste del país —motivadas entre otras razones por la lejanía del mar y por los estrechos valles intramontanos— producen el estancamiento del aire en verano, que se calienta debido a la casi constante presencia de luz solar característica de estas latitudes en verano, característicos de estas elevadas latitudes. Durante el mes de julio, la temperatura media en Verjóiansk es de 15 ºC, aunque se han alcanzado máximas de 35 ºC; la ciudad cuenta con una amplitud térmica absoluta de 103 ºC aproximadamente, el mayor intervalo de temperaturas del mundo.

El territorio ruso abarca distintas zonas climáticas que, por norma general, se extienden a lo largo del país a modo de cinturones en sentido latitudinal. En la costa ártica, prevalece el clima de tundra que se extiende hacia el sur en las regiones más orientales y en las vertientes más altas. Al sur de esta zona, existe un ancho cinturón de clima subártico que avanza hacia el sur, hasta la ciudad de San Petersburgo, y se ensancha en el este de los Urales para envolver casi toda Siberia, incluida la mayor parte de la región llamada Extremo Oriente ruso, que se extiende a lo largo de la costa del Pacífico. Casi toda la Rusia europea está bajo la influencia de un clima continental más moderado; este cinturón es más ancho al oeste y se extiende desde el mar Báltico hasta el mar Negro, donde tiende a estrecharse hacia el este para englobar una limitada banda de las tierras bajas meridionales de Siberia occidental; también se encuentra este tipo de clima en el sector suroriental del Extremo Oriente ruso. Moscú, que está localizada en la zona de clima continental, tiene una temperatura cuyo promedio es en enero de -13 ºC y de 18 ºC en julio. En Vladivostok (en la parte suroriental de Rusia), estas temperaturas son de -14 ºC en el mes de enero y de 19 ºC en julio.

El ancho cinturón de clima seco de estepa caracterizado por sus fríos inviernos se inicia en el mar Negro para luego extenderse hacia el noreste por la llanura al norte del Cáucaso, el valle del Volga, el sur de los Urales y la parte suroccidental de Siberia; continúa después hacia el este, englobando cuencas aisladas en los márgenes de Siberia.

4. Vegetación y suelos

La vegetación y los suelos de Rusia guardan relación con las diferentes zonas climáticas del país. Al norte se extiende la tundra, con musgos, líquenes y abedules enanos, pues los veranos son demasiado fríos para que crezcan los árboles. El permafrost o suelo permanentemente helado, es característico de esta región. Incluso durante el verano la tierra continúa helada, con la sola excepción de una fina capa de suelo, que sustenta las escasas plantas de la zona.

Los bosques cubren el 47% del suelo ruso, la mayor parte pertenecen a la zona asiática. En conjunto, el territorio forestal ruso constituye alrededor de una cuarta parte de los bosques mundiales. Esta zona forestal se divide en el bosque boreal o taiga en las zonas septentrionales y un área mucho más pequeña ocupada por el bosque mixto.

La taiga se localiza al sur de la tundra y ocupa dos quintas partes del norte de la Rusia europea, aunque se extiende hacia Siberia y Rusia oriental; casi toda esta región está también bajo los efectos del permafrost. La zona de la taiga está ocupada mayoritariamente por coníferas, aunque en algunas regiones hay árboles de hoja pequeña como el abedul, el álamo blanco, el álamo temblón y el sauce. En el extremo noroccidental de la zona europea, prevalece la taiga dominada por distintas variedades de pinos, aunque abetos y abedules también se hallan presentes. Hacia el este, en la vertiente occidental de los Urales, aún crecen los pinos, pero los abetos aparecen como la especie dominante, mientras que en otras regiones, el abedul es casi la única especie existente. La taiga de las tierras bajas de Siberia occidental está formada por varias especies de pinos, aunque en las márgenes de los bosques predomina el abedul. Por otro lado, en la mayor parte de las tierras bajas de Siberia central domina el alerce, una conífera de hoja caduca.

En toda la zona de taiga, los árboles son por norma general pequeños y están bastante espaciados. Una considerable porción de suelo está completamente desprovista de árboles, principalmente por el drenaje deficiente de las aguas; en estas regiones la cubierta vegetal está formada por arbustos y hierbas propias de áreas cenagosas. Los suelos de la taiga son ultisoles ácidos y estériles, lixiviados de sus minerales.

El bosque mixto, formado tanto por coníferas como por árboles de hoja caduca ancha, ocupa la parte central de la llanura oriental europea, desde San Petersburgo al norte, hasta la frontera con Ucrania al sur. Este bosque está dominado por coníferas de hoja perenne al norte y por árboles de hoja ancha al sur. Las especies predominantes de hoja ancha son el roble, el haya, el arce y el carpe. En casi toda la región sur de la Rusia oriental, a lo largo del valle medio del río Amur y del valle del río Ussuri, predomina un bosque similar al anterior, con sólo algunas especies distintivas. Los suelos pardos son característicos de estos bosques; al contrario que los suelos de la taiga, éstos no son tan estériles, incluso pueden llegar a ser muy productivos con la utilización de métodos adecuados de cultivo y un abonado intensivo.

Al sur, el bosque mixto se convierte en una franja estrecha de estepa forestal, antes de pasar a la zona de estepa propiamente dicha. Aunque hoy estas estepas forestales están cultivadas, este tipo de bosque cuenta con una vegetación natural de pradera, en la que se encuentran representadas las diferentes especies arbóreas. Con un promedio de unos 150 km de ancho, esta zona se extiende hacia el este a través del valle medio del río Volga y de la parte sur de los montes Urales, hasta las zonas más meridionales de las tierras bajas de Siberia occidental. Este tipo de áreas aisladas aparece también en las cuencas de las montañas de Siberia oriental.

La auténtica estepa es una mezcla de herbazales con árboles poco desarrollados en los valles; constituye la vegetación propia de una región que engloba la mitad occidental de la llanura norcaucásica y una franja que se extiende al este, a través del valle meridional del Volga, sur de los Urales y algunas zonas de Siberia occidental. Al igual que la estepa forestal es una zona cultivable.

Ambas cuentan con suelos fértiles y forman en conjunto la región conocida como el cinturón de suelos negros o chernozioms: son el corazón del sector agrícola de Rusia. La estepa forestal tiene suelos negros, ricos en humus y con un alto contenido en sales minerales, que los hacen aptos para casi todo tipo de cultivos; cuenta además con un mayor aporte de humedad durante la época de crecimiento de los cultivos, y por lo tanto, es la mejor zona agraria de Rusia. Los suelos de la estepa no son tan ricos en humus como los del norte, pero tienen también un alto contenido en sales minerales.

5. Fauna

La fauna es abundante y variada en toda Rusia. La vida salvaje de la tundra a lo largo de la costa ártica, de la costa septentrional del Pacífico y de las islas cercanas a la costa, es muy diversa y comprende osos polares, focas, morsas, zorros polares, renos y liebres blancas. La avifauna está formada por la perdiz blanca, el búho blanco, la gaviota y el pájaro bobo. Con la llegada del verano, gansos, cisnes y patos emigran a estas regiones, que en esta época del año están infestadas de mosquitos, jejenes y otros insectos. Los ríos son ricos en peces. La taiga ofrece un importante hábitat al alce, oso pardo, reno, lince, a la marta cibelina y a una gran variedad de aves como el búho y el ruiseñor. En los pantanos habitan la rata almizclera del Canadá y la ardilla; la primera es hoy principal fuente de comercio de pieles furtivas. Los bosques de árboles de hoja ancha dan cobijo a jabalíes, ciervos, lobos, zorros, visones y a una gran variedad de aves, serpientes, lagartos y tortugas. Los bosques de la Rusia oriental son conocidos por la presencia, entre otras especies, de los famosos tigres del Ussuri, además de leopardos, zorros y ciervos. En la estepa habitan roedores como marmotas y hámsters, aunque este tipo de hábitat también alberga cuadrúpedos como el antílope de la estepa; el turón y el zorro tártaro son los animales de rapiña más comunes de la zona. Entre la avifauna se encuentran la grulla, el águila y el cernícalo. La región del Cáucaso tiene una vida salvaje particularmente importante; abunda la cabra montés, la gamuza, el ciervo caucásico, el jabalí, el puerco espín, el leopardo, la hiena, el chacal, la ardilla, el oso y alguna variedad de galliformes, como el gallo lira, el pavo y la perdiz; los reptiles y los anfibios son también numerosos.

6. Recursos minerales

Rusia tiene las reservas minerales más grandes del mundo y es especialmente rica en combustibles fósiles. Según estimaciones, el país cuenta con un tercio de las reservas conocidas de carbón y probablemente cuente también con la mayor del petróleo. Los yacimientos carboníferos se distribuyen a lo largo de todo el país; los más importantes se localizan en Siberia y en Rusia oriental, pero los más explotados se encuentran en Siberia occidental, en la región europea nororiental, en la región de Moscú y en los Urales. Los yacimientos de petróleo más importantes se ubican en Siberia occidental y en la región del Volga-Ural; otros más pequeños se reparten por diversas regiones del país. El gas natural se encuentra principalmente en la costa ártica de Siberia, la región septentrional del Cáucaso, la república autónoma de Komi y la Rusia europea nororiental. Las reservas más importantes de mena de hierro están en la zona de anomalía magnética de Kursk, a mitad de camino entre Moscú y Ucrania; otros menores están repartidos por todo el país. Rusia es también el primer país en la explotación de metales no ferrosos, a excepción del aluminio. En los Urales hay importantes yacimientos de manganeso. Otros metales que se utilizan en aleación con el hierro —como níquel, tungsteno, cobalto y molibdeno— se producen en cantidades significativas.

En la década de 1980 la antigua URSS sólo cubría el 60% de las necesidades de explotación interna de minerales. Las escasas menas de aluminio se localizan fundamentalmente en los Urales, en la Rusia europea noroccidental y en el sureste de Siberia. Sin embargo, el cobre es abundante y las principales reservas se encuentran en los Urales, en el área de Norilsk, al este de Siberia, y en la península de Kola. La gran explotación cuprífera situada al este del lago Baikal se tornó comercialmente viable cuando se terminó la construcción del ferrocarril Baikal-Amur en 1984.

Las menas de plomo y cinc son especialmente abundantes (a menudo se encuentran asociadas al cobre, oro, plata y otros metales) en el norte del Cáucaso, en Rusia oriental y en el oeste de la cuenca carbonífera de Kuznetsk, en Siberia. Rusia posee una de las mayores reservas de oro del mundo, sobre todo en Rusia oriental, Siberia y los Urales. En Chukot, okrug autónomo situado en el sector más nororiental de Rusia, se ha encontrado mercurio. Hay también amianto en los Urales centrales y meridionales y en el este de Siberia.

Son igualmente abundantes las materias primas para la industria química; hay yacimientos de sal de manganeso y potasio en el distrito del río Kama, al oeste de los Urales. Algunas de las mayores reservas del mundo de apatito (mineral del que se obtienen los abonos fosfatados) se localizan en el centro de la península de Kola, mientras que otras menas de fosfatos están repartidas por todo el país. La sal gema se encuentra en los Urales suroccidentales y al suroeste del lago Baikal. Los depósitos superficiales de sal proceden de los lagos salados que existen a lo largo del valle inferior del Volga. En los Urales hay también azufre. La caliza utilizada para producir cemento se encuentra en muchas regiones del país, pero especialmente cerca de Belgorod, en la Rusia europea, y en las montañas Zhiguli del valle medio del Volga.

7. Temas medioambientales

Rusia es muy rica en recursos naturales, pero presenta numerosos problemas medioambientales. Grandes zonas agrícolas del país se encuentran en condiciones críticas a causa de la excesiva irrigación, la erosión y la contaminación industrial. Los residuos y vertidos nucleares también provocan serios problemas de salud y medioambientales en algunas partes del país. Las industrias pesadas y las minas, así como la dependencia rusa del carbón para la producción de electricidad, contribuyen a la contaminación de muchos ríos, del aire que se respira en las ciudades y del suelo. Los cambios en el consumo de combustible, junto con el aumento de la utilización del gas natural, han supuesto ciertas mejoras.

Aunque casi la mitad del país está cubierta por bosques, la deforestación constituye una amenaza en algunas zonas del país. Las actuales reformas pretenden fomentar la inversión para preservar el medio ambiente, con la difusión de tecnologías más seguras y la elaboración de planes de protección medioambiental.

3. Población

Con una población en 2008 de 140.702.090 habitantes, Rusia es (después de China, India, Estados Unidos, Indonesia y Brasil) el sexto país más poblado del mundo. No obstante, tanto en el periodo 1995–2005 como en 2008 el crecimiento de la población fue negativo: -3,4% y -0,47%, respectivamente. En el país coexiste una de las mayores variedades de nacionalidades y grupos étnicos del mundo, muchos de los cuales tienen sus propias áreas administrativas.

1. Características de la población

La densidad de población de Rusia en 2008 era de unos 8 hab/km², aunque su distribución es bastante desigual. La mayor densidad de un área en concreto obedece al potencial agrícola de la tierra, y a los núcleos de población que se concentran en torno a los centros mineros e industriales. La mayor parte de la población se localiza en el llamado “triángulo fértil” cuya base se extiende a lo largo de la frontera occidental, entre el mar Báltico y el mar Negro, continuando hacia el este a través del sur de los Urales, hasta el suroeste de Siberia. Aunque la mayoría de los habitantes siguen estando concentrados en la Rusia europea, se ha producido una emigración sustancial a partir de la II Guerra Mundial (1939-1945), apoyada en todo momento por el gobierno soviético, hacia el sur y el este de Siberia.

En la mayor parte de las zonas rurales de la Rusia europea la densidad de población es de 25 hab/km2; las mayores concentraciones se dan en áreas como el oblast de Moscú. Por otro lado, algo más de un tercio del territorio nacional cuenta con menos de 1 hab/km2, en especial la parte septentrional de la Rusia europea y grandes áreas de Siberia.

Más de cien nacionalidades conviven en Rusia, que se convierte así en uno de los mayores estados multiétnicos y plurinacionales del mundo, aunque los rusos constituyen la nacionalidad predominante. En 1991, la población no rusa suponía el 18%; las minorías más destacadas son los tártaros (con el 3,8% del total) y los ucranianos (3%). Otras minorías étnicas (cuyo porcentaje apenas supera el 1% del total de la población) están formadas por bielorrusos, germanos, chuvashios, bashkirios y judíos. El país cuenta con 32 divisiones étnicas repartidas por todo el territorio.

2. Ciudades principales

Un 73% de la población de Rusia vive en las áreas urbanas a pesar de los intentos, durante el periodo soviético, de limitar la concentración de población en los centros urbanos. Hay trece ciudades con más de un millón de habitantes; la mayoría de estos centros urbanos se localizan en la Rusia europea. La ciudad más grande es Moscú, la capital, que cuenta con una población de 10.469.000 habitantes (2003); San Petersburgo , ubicada en el golfo de Finlandia, que fue la capital nacional de 1721 a 1918 y es un importante centro industrial y portuario con una población de 4.596.000 habitantes; la tercera ciudad es Nizni Nóvgorod, el mayor núcleo urbano junto al río Volga e importante centro de construcción naval y de automoción, con una población estimada de 1.370.200 habitantes. A continuación le siguen Yekaterinburg, la mayor ciudad de los Urales, con una población de 1.304.251 habitantes, y Samara, destacado centro comercial de la región del Volga medio y principal centro de refino de petróleo de la región del Volga-Urales; cuenta con 1.133.418 habitantes.

Entre las ciudades con más de un millón de habitantes están: Omsk, segunda ciudad más grande de Siberia occidental y principal centro petroquímico del país; Chelíabinsk, segundo centro urbano de los Urales; Kazán, capital de la república tártara localizada a lo largo del curso medio del Volga; Perm, que es el centro industrial de mayor envergadura de la región del río Kama, al oeste de los Urales; Ufá, importante centro petroquímico del sur de los Urales; Rostov del Don, centro comercial, industrial y de transportes localizado en la Rusia europea en el tramo inferior del río Don; y por último Volgogrado, que es un importante centro de producción de maquinaria y otras actividades industriales y que se encuentra en el curso bajo del Volga.

3. Lenguas oficiales y habladas

En Rusia se hablan más de cien lenguas y algunas repúblicas han declarado sus propias lenguas locales como oficiales. No obstante, la lengua rusa es la que más se habla en el sector de los negocios, la administración y la educación. Los rusos hablan su lengua nativa de modo exclusivo (sólo un 4,1% en 1989 hablaba otras lenguas de la antigua URSS, mientras que la mayoría de los grupos étnicos son bilingües) e incluso millones de ellos han adoptado el ruso como lengua madre. Entre la población bilingüe están los ingushes (o ingushetios), el 80% de los cuales también hablaba el ruso en 1989. El gobierno de la antigua URSS alentó a los grupos étnicos minoritarios a que desarrollaran su propio alfabeto y vocabulario; sin embargo, a través de las políticas educativas, el mismo gobierno aseguró la utilización mayoritaria del ruso.

4. Religión

La práctica de la religión ha estado controlada por el Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), siendo incluso perseguida durante casi siete décadas; ello ha provocado la aparición de numerosos credos, sectas y confesiones religiosas desde la disolución de la URSS. Los misioneros y otros proselitistas han conseguido la introducción en Rusia de una amplia variedad de credos religiosos y nuevas filosofías de vida. El restablecimiento de la religión como tal ha motivado el resurgimiento de las religiones tradicionales, en particular la de los cristianos ortodoxos junto con otras formas de cristianismo, islamismo, budismo y judaísmo. Los musulmanes y budistas residen en áreas específicas: los primeros se concentran en las repúblicas del norte del Cáucaso y la región del Volga medio, mientras que los budistas se aglutinan en la República de los Calmucos, en la costa noroccidental del mar Caspio. En contraste, los judíos y los cristianos no ortodoxos están dispersados por todo el territorio nacional.

La fe ortodoxa (véase Iglesia ortodoxa) fue adoptada en el siglo X por los eslavos del este gracias a la actividad de misioneros procedentes del vecino Imperio bizantino y es la práctica religiosa mayoritaria del país. Alrededor de 37 millones de personas (esto es, una cuarta parte de la población) profesaban la religión ortodoxa a principios de la década de 1990. Los no creyentes ven con respeto una Iglesia que es símbolo de la herencia y cultura rusas. Los días de fiesta ortodoxos están regulados por el gobierno y los mismos dirigentes políticos participan en las fiestas eclesiásticas. Durante su presidencia, Borís Yeltsin se reunió en repetidas ocasiones con el patriarca de Moscú y de todas las Rusias, Alexei II, cabeza de la Iglesia ortodoxa rusa, la cual conserva un papel importante en la sociedad postsoviética a pesar de estar dividida: una facción antisemita, de gran repercusión nacional y muy intolerante, está en oposición a todas las otras facciones más tolerantes, orientadas hacia propósitos ecuménicos extensibles a todo el mundo. Los puntos de controversia a los que ha tenido que hacer frente a la Iglesia ortodoxa rusa son la resurrección de la Iglesia uniata de Ucrania, que adopta los mismos ritos ortodoxos pero reconoce la supremacía del Papa de la Iglesia católica, y el establecimiento de iglesias ortodoxas independientes en las antiguas repúblicas soviéticas.

4. Educación y cultura

La educación e instituciones culturales en Rusia han estado restringidas y supervisadas exclusivamente por el Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) durante casi siete décadas, momento a partir del cual consiguieron una mayor libertad, en particular, bajo la política de glasnost (en ruso, ‘transparencia’) del dirigente soviético Mijaíl Gorbachov (1985-1991). Esta liberalización se aceleró tras la caída del PCUS y la disolución de la URSS; desaparecieron las imposiciones ideológicas y en las escuelas públicas se desarrollaron y promovieron nuevos métodos de enseñanza, a la vez que se establecieron escuelas privadas y desaparecieron las prohibiciones de carácter antirreligioso o de expresión artística. No obstante, con la disolución de la URSS, las instituciones educativas y culturales sufrieron el peso de los problemas financieros que la política monetaria gubernamental no pudo amortiguar. Para conseguir su financiación, muchos de los museos y centros culturales emprendieron actividades comerciales.

1. Educación

Rusia ha heredado del periodo soviético un sistema educativo de importante desarrollo. Las autoridades soviéticas establecieron una extensa red de instituciones para los niveles de preescolar, enseñanza primaria, secundaria o media y de enseñanza superior, además de proporcionar una educación continuada de carácter gratuito para adultos. Los niños entran en la escuela con 6 años, iniciando un periodo que dura cuatro años; la educación intermedia comienza en el quinto curso y continúa hasta el noveno; después, los niños entran en escuelas superiores o en institutos de formación profesional o técnica donde realizan periodos de prácticas. En el curso 2000 se matricularon 5.702.348 alumnos en enseñanza primaria.

Tanto las guarderías y jardines de infancia como las escuelas infantiles están muy bien dotadas. En 1989, casi el 70% de los niños en edad preescolar, es decir menores de 6 años, pasaron por una de estas instituciones estatales, lo que supone una de las mayores proporciones en relación a otras repúblicas de la antigua Unión Soviética. El país cuenta también con un gran número de orfanatos (alrededor de un millar, que equivalen al 70% del total de las antiguas repúblicas soviéticas).

El sistema especial de educación secundaria o media está también muy desarrollado. En 1989 Rusia contaba con 2.595 instituciones especializadas en este tipo de educación, lo que equivalía al 57% del total de las antiguas repúblicas soviéticas. La tasa de escolarización en 2002–2003 fue de un 95%.

Las escuelas de enseñanza media e institutos especializados forman tanto a profesionales como a trabajadores semicualificados: técnicos, enfermeros, maestros de educación primaria y otros especialistas que normalmente actúan como asistentes de profesionales titulados por las instituciones de enseñanza superior. Los programas de este tipo de escuelas duran más de cuatro años y los alumnos graduados reciben el equivalente a una educación media, además de estar especializados en materias técnicas. Las escuelas de formación profesional imparten programas de uno a tres años en la enseñanza de disciplinas total o parcialmente especializadas; así los estudiantes pueden completar una educación media a la vez que obtienen una formación profesional.

En 2002–2003 Rusia contaba con instituciones de educación superior con un número de estudiantes que suponía el 69% del total de la población en edad superior a los 15 años. Las universidades sólo suponen una pequeña proporción de estas instituciones, ya que la inmensa mayoría son institutos especializados en formación profesional. Un elevado porcentaje de estudiantes completa cursos a distancia o acuden a las clases sólo a tiempo parcial. La enseñanza ha sido siempre gratuita, incluso los estudiantes reciben un salario mensual, pero algunos centros universitarios están hoy proyectando el cobro de las inscripciones. Las universidades más importantes del país son la Universidad estatal M.V Lomonósov (1755) en Moscú, la Universidad estatal de San Petersburgo (1819), la Universidad estatal de Kazán (1804) y la Universidad estatal de Novosibirsk (1959). Otras universidades importantes son las de Rostov del Don, Nizni Nóvgorod, Tomsk, Vladivostok y Vorónezh. Aparte de estas universidades e institutos, entre las más importantes instituciones culturales figura la Academia de Ciencias Rusa, que es una de las primeras organizaciones mundiales dedicadas a la investigación.

Para graduarse en las instituciones de enseñanza superior es necesario aprobar cuatro o cinco cursos lectivos, tras lo cual los estudiantes pueden acceder a cursos especiales para graduados que duran de uno a tres años. Los alumnos ya graduados que aprueban todos los cursos y los correspondientes exámenes, y han llevado a cabo la lectura de sus tesis, reciben el título de candidato en ciencias, equivalente al de doctor en Estados Unidos. Hay, no obstante, un título superior, el de doctor en ciencias, otorgado sólo a personas con varios años en el ejercicio de su carrera y que han contribuido al progreso de sus disciplinas.

2. Instituciones culturales

Todos los éxitos en literatura, música, ballet y teatro se representan en las distintas instituciones culturales. Rusia cuenta con un gran número de museos de todo tipo, entre los que se encuentran museos al aire libre bien conservados. La mayor parte de estas instituciones están reunidas en Moscú y San Petersburgo; aquí está el Museo del Ermitage, de gran fama por ser una de las mejores pinacotecas del mundo. Moscú es sede del Museo de Armas ubicado en el Kremlin, la Galería Tretyakov, que reúne una importante colección de arte ruso, el Museo estatal Pushkin de Bellas Artes, el Museo de Arte Tradicional, el Museo Central y el Museo de la Revolución, además de otros muchos, con colecciones más especializadas. La colección permanente de las actividades económicas nacionales en Moscú ofrece una gran panorámica de los logros contemporáneos en disciplinas tan variadas como ciencia, industria y agricultura. Al noreste de Moscú hay un conjunto de seis viejos kremlims (ciudadelas) que se utilizaron como sedes de gobierno de las ciudades-estado durante la edad media. Estas villas se han restaurado como parte de un circuito turístico conocido como el “anillo dorado”.

Rusia cuenta con miles de bibliotecas de distintas especialidades. De entre ellas, la más conocida es la Biblioteca Estatal de Rusia, ubicada en Moscú, que alberga más de 30 millones de volúmenes en 250 lenguas, siendo por tanto la mayor colección del mundo. Otras bibliotecas importantes son la Biblioteca estatal pública M. E. Saltykov-Shchedrin en San Petersburgo (con unos 28,5 millones de volúmenes), la Biblioteca de la Academia de Ciencias Rusa, con 12 millones y la Biblioteca estatal M.V. Lomonósov en Moscú, con unos 6,6 millones de volúmenes.

Los teatros más conocidos de Moscú son el Bolshói (‘el grande’), el Maly (‘pequeño’) y el Teatro de las Artes de Moscú. Además, en el Palacio de Congresos del Kremlin, con más de 6.000 localidades, se representan las producciones más importantes de ópera y ballet del Bolshói. Otros teatros de interés son el Teatro Central Infantil de Moscú, el Teatro de los Jóvenes Espectadores de Moscú, el Teatro Central de Títeres de Moscú, el Teatro de las Artes de Moscú, la Academia de la Música, el Teatro de la Ópera y el Instituto de Artes en San Petersburgo junto con el Teatro Académico de Ópera y Ballet de Kírov, el Teatro de la Ópera Maly y el Teatro Académico Dramático Pushkin.

5. Economía

Al igual que en otras antiguas repúblicas soviéticas, la economía se ha visto afectada de forma muy negativa por la disolución de la URSS. El declive económico, que comenzó en los últimos años del periodo soviético, alcanzó el 20% en 1992. En 2006 el producto interior bruto (PIB) fue de 986.940 millones de dólares. La inversión ha disminuido en un tercio desde los últimos años de la década de 1980, y la inflación anual ha llegado a ser del 1.000%. El poder adquisitivo de la moneda rusa, el rublo, ha caído de forma alarmante desde el valor oficial de 0,6 rublos por dólar estadounidense en 1988, a algo más de 1.000 rublos por dólar en 1993. El enorme déficit presupuestario, heredado del periodo soviético, es el equivalente a una quinta parte del producto nacional bruto.

Las causas de esta depresión económica son el hundimiento del modelo comercial tradicional y la demora en la ejecución de las reformas económicas. El comercio entre Rusia, el resto de las antiguas repúblicas soviéticas y los países de Europa del Este ha disminuido de forma considerable desde los últimos años de la década de 1980, en que estos países europeos acabaron con sus respectivos regímenes comunistas y con el sistema comercial bajo el control soviético, a partir de lo cual la producción empezó a estancarse. Además, los acuerdos comerciales entre Rusia y otras repúblicas han generado problemas, en especial sobre el precio de las exportaciones del petróleo ruso. Las reivindicaciones por parte de los diferentes estamentos administrativos de Rusia no han hecho más que añadir confusión a la hora de establecer posibles acuerdos con el gobierno ruso.

Las reformas de mercado, perseguidas con gran vigor por parte del presidente Borís Yeltsin y sus partidarios, comenzaron en 1992, pero se enfrentaron con una resistencia generalizada encabezada por los directivos del sector industrial y de otros más conservadores. A pesar de las protestas de los funcionarios públicos, el Banco Central de Rusia emitió en 1992 ayudas a gran escala para financiar a las empresas en declive, lo cual contribuyó a aumentar la inflación y el déficit presupuestario. A comienzos de 1993, la banca privada se adhirió a las directrices gubernamentales sobre ayudas financieras. La privatización continuó —alrededor de un tercio de todas las empresas municipales y estatales fueron privatizadas a finales de 1993—, pero este proceso dependió en gran medida del apoyo de las administraciones locales; en algunas ciudades, como Nizni Nóvgorod, San Petersburgo o Yaroslavl este proceso se llevó a cabo mucho más rápidamente que en el resto del país. Además, el armazón legal para llevar adelante la privatización estaba incompleto. La propiedad privada, venta y arrendamiento de tierras no se legalizaron hasta octubre de 1993, cuando el presidente Yeltsin emitió un decreto que revocaba una moratoria de diez años, que impedía la reventa de tierras, impuesta por la legislación entonces vigente. Esta acción legal pretendía acelerar la liberalización económica de Rusia, aunque las previsiones del futuro económico inmediato seguían siendo bastante poco prometedoras.

1. Trabajo

La población activa de Rusia ascendía en 2006 a 73,5 millones de personas; la gran mayoría seguía trabajando en empresas estatales. Según datos del año 2005, el sector servicios con un 60% es el que más mano de obra acapara, le sigue la industria con un 30%, y por último, la agricultura con un 10%. En 2004 sólo un 8% de las personas estaban oficialmente en situación de desempleo, pero el índice real es mucho mayor y existen de hecho miles de trabajadores sin salario o con jornadas laborales excesivas. Esta tasa engloba un alto porcentaje de mujeres y un número cada vez mayor de jóvenes.

Las organizaciones sindicales han cambiado poco desde el periodo soviético. Los sindicatos están dominados por organizaciones que no son más que herencia de los sindicatos comunistas oficiales de la URSS, organizaciones que sobrevivieron a la caída del comunismo, manteniendo sus dirigentes, su estructura y su influencia política. Su organismo matriz, la Federación Independiente de Sindicatos (las siglas rusas son FNPR), cuenta con cincuenta millones de afiliados o lo que es lo mismo, el 70% del total de la mano de obra. Por el contrario, los miembros de los sindicatos no afiliados al FNPR totalizan algo menos de medio millón. Los sindicatos del FNPR contaron con gran poder durante el periodo soviético; ejemplo de ello es el control que mantenían sobre los fondos de la Seguridad Social, la disponibilidad de descontar de forma automática los honorarios de los sindicalistas, y el derecho a vetar propuestas de despido de trabajadores por parte de la dirección de las empresas. El gobierno hizo algunas tentativas para reducir estos privilegios, sin contar con la colaboración de los sindicatos del FNPR, apoyados por la oposición política de los conservadores. Además el FNPR estableció una estrecha relación con las empresas industriales que aún conservaban vestigios de la era soviética en cuanto a las relaciones entre trabajador y empresa.

2. Agricultura

La agricultura, que suponía en 1991 el 19,9% del producto total neto, experimentó, a principios de 1990, un agudo declive en cuanto a producción se refiere. Entre 1990 y 1992, la producción total descendió en más de un 4% anual; la producción de cereales, en particular, bajó un 24% entre 1990 y 1991. Aunque la producción de carne permaneció prácticamente estable, la cabaña ganadera disminuyó también de forma destacada: entre 1986 y 1993, el número total de aves de corral se vio reducido en un 10%, las cabezas de ganado vacuno en un 12%, y el número de cabezas de ganado porcino, ovino y caprino en un 19%. El declive en número de aves de corral se debió en parte a la falta de piensos, mientras que la disminución de la producción agrícola fue resultado de la falta de un buen apoyo financiero, del aumento de los costes de la maquinaria, los insumos químicos y los combustibles. La privatización de este sector se ha producido de una forma muy lenta; casi toda la tierra cultivable (el 96% en 1993), permanece bajo el control de las antiguas explotaciones colectivas y estatales, muchas de las cuales han sido reorganizadas como cooperativas o compañías asociadas, y sólo el 4% se ha convertido en explotaciones privadas. El Estado es el mayor comprador de la producción agrícola del país, aunque esta situación varió de forma sustancial a principios de la década de 1990. La disminución de esta capacidad de aprovisionamiento fue particularmente notable en productos como remolacha azucarera, verduras, pepitas de girasol y patatas (papas). No obstante, hasta 1992 el Estado todavía compraba más de la mitad de la producción de carne, leche y huevos. En 2006, la agricultura representó un 5% del producto interior bruto (PIB).

Rusia es un gran productor de trigo, cebada, avena y centeno. En 2006 la producción de trigo fue de 45 millones de t y la de otros cereales de 76.866.050 toneladas. Expresado en toneladas métricas, en ese mismo año, el país produjo 8,19 millones de oleaginosas; 38,6 millones de patatas (papas); y 15,9 millones de hortalizas; es también destacada la producción de maíz (3.668.560), mijo (600.360) y legumbres (1,76 millones), y está también muy extendido el cultivo de frutas propias de climas templados como manzanas, peras y cerezas, con una producción de 3,19 millones de toneladas. Actualmente, la cabaña ganadera está compuesta por 21,5 millones de cabezas de ganado vacuno, 16,1 de ovino, 13,5 de porcino y 356 millones de aves de corral. La principal ocupación de la población del norte es la cría del reno.

La mayor parte de las tierras cultivables se extienden por el llamado “triángulo de la fertilidad”, que comienza a lo largo de la frontera occidental, prolongándose desde el Báltico hasta el mar Negro, para estrecharse al sur de los Urales, donde alcanza una anchura de unos 400 km, desde donde continúa a través de las márgenes suroccidentales de Siberia. Al este de los montes Altái, la agricultura se practica sólo en valles intermontanos aislados, a lo largo de los límites meridionales de Siberia y en la región más oriental. El resto de las áreas que están fuera de esta fértil región no son aptas para el cultivo, a menos que el hombre las acondicione. Al norte, la época de cultivo es demasiado corta, por lo que hay que contar con la ayuda de invernaderos, y al sur el clima es tan seco que el regadío se hace indispensable. Durante el periodo de régimen soviético y con el fin de fomentar la agricultura, se construyeron sistemas de regadío extensivo a lo largo del río Kuban y otras cuencas hidrográficas de la Rusia europea; no obstante, los principales proyectos de regadío de la antigua URSS están localizados en las repúblicas de Asia central.

3. Silvicultura

Rusia cuenta con un 20% de los bosques del mundo y alrededor de un tercio de los bosques de coníferas, por lo que es uno de los principales productores del mundo de madera y productos derivados. Más del 96% del total de las reservas forestales se encuentran en la antigua URSS. La mayor parte de la producción maderera se centra en la manufactura de maderas blandas, en concreto de madera de pino, abeto y alerce, mientras que la madera noble más comercializada es la del abedul. Alrededor de un 20% de la tala es utilizada como combustible y otro 20% es utilizado en bruto para la construcción de postes telefónicos o cabañas, entre otros usos. Las principales zonas productoras están localizadas en Rusia oriental, en los Urales centrales, en Siberia meridional (en concreto en las proximidades de la vía ferroviaria del Transiberiano) y en Rusia oriental.

La mayor producción de madera tuvo lugar durante la época soviética; hoy, especies menos valiosas han ocupado las regiones que en su día tuvieron gran importancia forestal. Algunos de estos bosques aún continúan intactos en zonas poco accesibles de Siberia y de la Rusia europea septentrional. Son bosques que, en particular en Siberia, albergan un gran número de alerces; se trata de un árbol de costosa explotación dada la enorme cantidad de resina que contiene; la explotación a gran escala de estas especies no es rentable, pues su extracción, el transporte y el procesado se hacen muy difíciles. No obstante, los avances tecnológicos y los cambios producidos en el mercado maderero pueden hacer que la explotación forestal de estos bosques sea económicamente más atractiva.

La producción de madera se vio particularmente afectada por el cese de las inversiones durante el periodo inmediatamente posterior al fin de la URSS. En los primeros meses de 1993, la producción total era un 27% menor que los niveles obtenidos en ese mismo periodo en 1992, un mayor porcentaje de descenso que el del sector industrial. En el año 2006 el total fue de 191 millones de metros cúbicos.

4. Pesca

La industria pesquera rusa es una de las mayores del mundo, solamente superada en producción por Japón, China y Estados Unidos. El pescado es una importante parte de la dieta alimenticia de la población rusa; durante el periodo soviético, el consumo de pescado per cápita alcanzó los 23 kg al año. A lo largo de la historia, la pesca se concentró en las zonas marítimas costeras, en los lagos interiores y en los ríos; no obstante, en estas últimas décadas se ha realizado un gran esfuerzo para promover las actividades pesqueras; la flota soviética empezó a operar en casi todos los bancos pesqueros del mundo y la piscicultura se desarrolló a través de estanques naturales o embalses rurales. Como resultado de todo esto, en la década de 1980 Rusia estuvo sólo detrás de Japón en cuanto a volumen de captura pesquera, y en 2005 alcanzó la cifra de 3,4 millones de toneladas. Las pesquerías marítimas totalizaron alrededor del 92% del total de capturas y las interiores estaban en torno al 8%; de estas últimas, las capturas en el mar de Azov, en el Negro y en el Caspio acumularon el 60% del total, mientras que los lagos de agua dulce, ríos, embalses y viveros reunían el 40% restante.

Entre las especies más comerciales de las aguas continentales cabe destacar el esturión del Caspio meridional; esta especie es la principal fuente de caviar del mundo; se trata de un pescado que puede vivir hasta cien años y alcanzar un peso de hasta 1.500 kg; la hembra normalmente produce unos 25 kg de huevas útiles. Otro pescado de interés es el esturión de Kaluga o reina de Amur, que vive en el río del mismo nombre y es el pescado de agua dulce más grande del mundo: puede llegar a medir 6 m de longitud y pesar una tonelada.

Alrededor del 25% de la pesca rusa procede de los océanos Atlántico y Ártico. La mayor parte de la flota pesquera está fondeada en las radas del Báltico, donde se ubica Kaliningrado, uno de los puertos pesqueros más grandes de Rusia, junto con el puerto de San Petersburgo en el golfo de Finlandia. Las especies comerciales más importantes del Báltico son el arenque y el espadín. Los puertos de mayor actividad pesquera son Múrmansk y Arjanguelsk, ambos localizados en la costa occidental del Ártico, aunque hay muchos otros al sur, ubicados en las costas de los mares Negro, Azov y Caspio; entre ellos destaca Astracán, en el Volga, cerca de la desembocadura de este río en el mar Caspio.

El otro 60% de la pesca rusa procede del Pacífico y mares de los alrededores. Vladivostok es sin duda el puerto pesquero y centro de procesado más grande de la región rusa del Pacífico, aunque hay otros muchos puertos repartidos a lo largo de las costas continentales, además de los existentes en la isla de Sajalín. El mar de Ojotsk es, gracias a sus aguas frías, uno de los bancos pesqueros más ricos del mundo, especialmente conocido por el salmón y el cangrejo de Kamchatka. Otras de las especies comunes del Pacífico son arenque, platija, eperlano, caballa y bacalao, además de algunas especies de mamíferos como focas y morsas.

A mediados de la década de 1980, la antigua URSS se convirtió en el país a la cabeza en la captura de ballenas. Aunque el comercio de esta especie en el Pacífico norte cesó en 1979, continuó realizándose su captura en las aguas del Ártico. En Rusia, las flotillas balleneras se localizaban fundamentalmente en Vladivostok, en la costa del Pacífico. La URSS puso fin oficialmente a sus actividades balleneras en 1988.

5. Minería

La minería es el sector más importante de la economía del país y aporta el mayor número de productos de exportación, un 50% en el caso de los combustibles y el 8% en el de minerales y metales. Los recursos minerales son variados y abundantes, y normalmente están muy desarrollados. Rusia es un importante exportador de mena de hierro (12 millones de t en 1990), cuya mayor producción se centra en la llamada anomalía magnética de Kursk en el sur de Rusia central; los yacimientos más explotados de este mineral están localizados cerca de Magnitogorsk, en los Urales. Rusia es también un importante exportador de cobre y níquel; ambos minerales se encuentran principalmente en los Urales, aunque hay grandes yacimientos de níquel en la península de Kola, cerca de Múrmansk. Rusia es, además, uno de los productores más importantes de oro (169.237 kg en 2004), extraído en los Urales, Siberia occidental y Siberia oriental, concretamente en el valle del río Lena. Los yacimientos de bauxita están localizados principalmente en los Urales y al noroeste de la Rusia europea, cerca de San Petersburgo; se han encontrado otros menos importantes en Siberia occidental, cerca de Kemerovo, y en la región más oriental, cerca de la desembocadura del río Amur. El estaño se extrae en Siberia nororiental, y el plomo y el cinc en Siberia y en la región más oriental. Hay reservas de manganeso en los Urales, Siberia occidental y en el extremo oriental.

6. Industria

La estructura de la industria rusa se ha visto afectada, en gran medida, por las teorías sobre el papel que la industria debería tener en el crecimiento económico del país y por la planificación estatal. De acuerdo con el punto de vista soviético, la industria pesada debía tener prioridad sobre el resto de los sectores, poniendo un especial interés en la industria de fabricación de maquinaria y en la metalúrgica. La producción está muy diversificada, desde sencillos utensilios, instrumentos y equipamiento informático, hasta maquinaria industrial de todo tipo: material de transportes, comunicaciones, equipamiento para minería y maquinaria agrícola, incluso naves espaciales. La industria armamentística goza de prioridad absoluta en los programas de producción nacional. El avance tecnológico está presente en la industria rusa, sobre todo en lo relativo a la fabricación de determinados artículos en el sector aeroespacial, aunque los niveles de investigación y desarrollo están bastante por debajo de los correspondientes a los países más industrializados. La fabricación de maquinaria está localizada normalmente en las ciudades más grandes, dado que es una industria que requiere mano de obra abundante.

En la planificación industrial de la antigua URSS, el gobierno prestó una atención especial a la situación geográfica de los grandes complejos industriales. Inicialmente, las empresas manufactureras estaban concentradas en Moscú y San Petersburgo; al mismo tiempo se comenzaron trabajos de electrificación en la región de los Urales, rica en reservas minerales (en especial de carbón) y se planificó también la electrificación de algunas regiones de Siberia. A partir del buen resultado de los planes quinquenales y del progreso de las áreas generadoras de energía, se empezaron a instalar nuevos y grandes complejos fabriles, con el fin de sacar el máximo provecho a esos recursos naturales; el resultado de todo ello fue el aumento de la producción en las regiones orientales. Esta significativa expansión estuvo promovida más por el desarrollo de nuevas regiones industriales situadas al este, que por la bajada de la producción de los centros industriales más antiguos; es más, las antiguas regiones industriales continuaron aumentando su producción.

Hoy la industria de equipamiento de transporte está concentrada en la Rusia europea; en Kolomna, Murom y Liudinovo (todos localizados cerca de Moscú) se fabrican locomotoras para trenes; el material móvil de las vías férreas se fabrica en las plantas situadas en Tver y Briansk, al noroeste y sureste de Moscú respectivamente; los vagones de metro o suburbano se fabrican en Mytishchi, un distrito situado al norte de Moscú; Engels, en el valle del Volga, es el principal centro de fabricación de trolebuses. En la cuenca de Minusinsk, al este de Siberia, hay una importante planta de fabricación de vagones de tren, que además presta servicios al Transiberiano y al ferrocarril Baikal-Amur.

El mayor centro de construcción naval está en San Petersburgo, a orillas del Báltico; de menor importancia son los de Kaliningrado en el Báltico, Arjanguelsk en el mar Negro y algunos otros puertos del Pacífico. La mayor parte de los transbordadores o ferrys se construyen en la cuenca del río Volga-Kamar. El más viejo y aún el más grande de los centros productores de este tipo de naves está en la ciudad de Nizni Nóvgorod, aunque hay otras plantas de producción en Moscú, Ríbinsk y Kostromá, en el curso alto del Volga.

La industria de fabricación de motores para vehículos está bastante limitada porque el gobierno soviético dio, en su día, escasa prioridad al tráfico de vehículos en comparación con el de trenes y otros medios de transporte; no obstante, hay muchas fábricas de construcción a gran escala de automóviles y camiones que producen alrededor del 87% de todos los fabricados en 1990 en la antigua URSS, cuyo mayor proyecto de construcción durante los años de régimen comunista fue el octavo plan quinquenal (1966-1970), que establecía la construcción de la planta de fabricación de vehículos Volga en Togliatti, al este de la Rusia europea. El volumen de producción de esta planta es de unos 660.000 automóviles al año, casi la mitad de la producción de coches de la antigua URSS; aunque en los últimos años no se ha podido mantener el mismo volumen de producción, esta planta sigue en activo. En Moscú, Ízhevsk y Nizni Nóvgorod, hay otras importantes plantas de montaje de automóviles; la mayor de ellas se construyó durante el noveno plan quinquenal (1971-1975) y fue la planta de fabricación de camiones del río Kama, en Náberezhnie Chelni; también hay otras en Nizni Nóvgorod, Moscú, Uliánovsk en el Volga, y Miass en los Urales.

Otra de las grandes industrias de Rusia es la fabricación de maquinaria agrícola. En 1990, el país disponía del 60% de la producción total de la antigua URSS, en su día el mayor fabricante de tractores del mundo y un destacado exportador. La mayor parte de las plantas más activas están en la Rusia europea, concretamente en Volgogrado, Vladímir, Briansk y Lípetsk; también hay otros importantes centros productores en Chelíabinsk, en los Urales, y Rubtsovsk en la región de Altái (Siberia). Rostov del Don combina la producción de maquinaria de autopropulsión y agrícola.

Rusia es también un importante productor de artículos textiles. La antigua URSS fue la primera potencia en la producción de prácticamente todo tipo de textiles, concentrando la mayor parte de su capacidad productiva en las ciudades de Moscú, Ivánovo, Kostromá, Tver y Vladímir, donde esta industria es casi una tradición. A finales de la década de 1980, la producción de hilo de algodón de la antigua URSS fue de 1,7 millones de t, seguido de un importante competidor, Estados Unidos. La antigua URSS fue, igualmente, el mayor productor mundial de tejidos de lino (1.200 millones de m2) e hilo de lana (465.000 t); después de Japón, fue el segundo fabricante de tejidos confeccionados a base de seda natural. Fue además líder mundial en la producción de rayón y fibras de acetato, pero sobre todo de fibras sintéticas obtenidas a partir de materiales no celulosos. En términos generales, sólo estuvo por detrás de los países más desarrollados en la tecnología de fibras sintéticas y materiales plásticos. La producción textil en Rusia se ha visto muy afectada a partir de la separación de las demás antiguas repúblicas soviéticas, ya que éstas proporcionaban la mayor fuente de materias primas de la industria textil; casi todo el algodón en bruto procede de las repúblicas de Asia central y de la república de Azerbaiyán; cuando los suministros procedentes de estos países dejaron de llegar, muchas de las hilanderías rusas fueron cerradas. La producción textil en 1992 se vio reducida en algo más del 50 por ciento.

Tradicionalmente, este país ha sido un importante productor de pieles, industria que el antiguo gobierno soviético promocionó y difundió de forma importante. La antigua URSS estuvo a la cabeza en la fabricación de calzado de piel, con una producción aproximada de 820 millones de pares de zapatos y botas al año.

La industria alimentaria tiene también un lugar destacado en el sector industrial de Rusia. Al principio, los molinos harineros se establecieron en las áreas productoras de cereales, aunque más tarde se levantaron otros más modernos en las áreas de mayor consumo. En las zonas de cultivo se manipula una parte importante de las hortalizas y frutas frescas del país, ya que el transporte y los métodos de refrigeración no son adecuados para la posterior distribución de productos frescos.

En general, la producción industrial ha descendido notablemente en los últimos años como continuación a la caída que tuvo lugar durante los últimos años del periodo soviético; la producción total descendió cerca del 20% en 1992, aunque fue mucho mayor la caída en la producción de determinados artículos; así, en comparación con los primeros cuatro meses de 1992, la producción de pintura y laca en este mismo periodo de 1993 fue un 50% menor, los tintes sintéticos bajaron un 48%, el cemento un 38% y el caucho sintético un 32%. La producción de bienes de equipo descendió de forma global en 1992, aunque la de algunos artículos, como los televisores, se vio incrementada. La producción de comestibles también bajó, con la única excepción del azúcar que aumentó.

7. Energía

Rusia es el único país desarrollado que goza de buenos suministros energéticos; no sólo es autosuficiente en la producción de combustibles minerales, sino que también es exportador de una importante cantidad de éstos. El carbón constituyó hasta 1955 el principal aporte energético del país, seguido del petróleo y el gas natural; en la década de 1970 estos dos últimos productos se convirtieron, sin embargo, en las dos principales fuentes energéticas, convirtiendo a la antigua URSS en el principal productor del mundo de combustibles fósiles, con 2.970 millones de barriles anuales de petróleo y 266.738.010 t de carbón. En 1990, Rusia poseía entre el 7 y el 10% de las reservas mundiales de petróleo y generaba la mayor parte de la producción energética de la URSS: el 90% del petróleo, el 79% del gas natural y el 56% de todo el carbón extraído. Los índices energéticos descendieron de forma global tras la disolución de la URSS aunque la producción de gas natural aumentó ligeramente entre 1990 y 1992. La producción de petróleo cayó en un 11% en 1991 y alrededor del 15% en 1992; el volumen de producción de carbón bajó un 10% en este mismo año.

Junto con otras industrias —principalmente la explotación forestal y minera—, la producción de combustibles fósiles se trasladó hacia el este durante el periodo soviético. Los yacimientos de petróleo más importantes están en Siberia occidental, que totaliza casi la mitad de la antigua producción total soviética, además de la región de los Urales-Volga que supone alrededor de un tercio de la producción total. Aparte de estos yacimientos hay otros también importantes en el norte del Cáucaso y en la parte norte de la isla de Sajalín. Los pozos de gas natural más considerables están en las proximidades de los yacimientos de petróleo en Siberia occidental, la región del Volga-Urales y el norte del Cáucaso. Las áreas predominantes en la producción de carbón son la cuenca de Kunetsk, en Siberia occidental, y la cuenca del Pechora, al noreste de la Rusia europea. Las áreas más productivas en la extracción de lignito son la cuenca de Kansk-Achinsk, en Siberia, y la de Moscú, aunque hay otras minas menos importantes repartidas por toda Siberia, donde existen grandes reservas de este preciado mineral, en concreto en la zona de la cuenca del Tunguska, que ocupa una gran parte de Siberia central.

Aparte de estas fuentes energéticas, hay que destacar las plantas hidroeléctricas y nucleares. Rusia cuenta con grandes recursos hidráulicos, que generaban aproximadamente el 19% de la producción total de electricidad de la antigua URSS. En los mayores ríos de la Rusia europea, como el Volga y el Don, se ubican importantes centrales hidroeléctricas; sin embargo, las mayores instalaciones hidroeléctricas se encuentran a orillas de los ríos más caudalosos de Siberia, en concreto del Yeniséi y el Angará. El accidente de Chernóbil de 1986 provocó el abandono oficial de la construcción de este tipo de centrales por el riesgo que entrañaban, pero en 1992 el gobierno ruso anunció el proyecto de expandir la capacidad de producción de energía nuclear instalada en el país. La energía nuclear totaliza alrededor del 16% de la producción energética de Rusia, cuya mayor capacidad generadora está localizada en la zona europea; las dos ciudades más importantes, Moscú y San Petersburgo, dependen de este tipo de energía para poder cubrir de un quinto a un tercio de sus necesidades energéticas.

8. Transporte

La red de transportes es estatal y cubre todo el país, aunque es mucho menos extensa que la de otros países más desarrollados. El gobierno soviético consideró que los gastos generados en transporte eran improductivos pero necesarios para el desarrollo de la economía nacional. Se puso, pues, especial interés en todo tipo de instalaciones que facilitaran traslados masivos de artículos y viajeros al menor coste posible, lo que a veces llevó a sacrificar la conveniencia del propio consumidor en aras de la eficiencia. La red de transportes está encabezada por el ferrocarril, ya que el transporte por carretera tiene menor incidencia. Los oleoductos y gasoductos facilitaron la rápida expansión de las industrias petroleras y de gas, y el transporte marítimo permitió el crecimiento del comercio exterior.

El ferrocarril es también el medio más importante de transporte de pasajeros, aunque en los últimos años las líneas de transporte por carretera han empezado a experimentar un gran movimiento y las líneas aéreas son muy utilizadas para cubrir grandes distancias. El número de líneas de la red de ferrocarriles ha aumentado en la Rusia europea, en concreto en San Petersburgo, aunque también llega hasta Siberia y las regiones más al este. Son las líneas con mayor tráfico del mundo, entre las que destacan las que cubren la zona occidental de Siberia, comunicada por el Transiberiano, donde los trenes llegan a pasar con una frecuencia de hasta tres minutos. Para aliviar este denso tráfico, se han construido líneas paralelas en esta zona y en el norte de Kazajstán. No obstante, se ha construido una nueva línea, la Baikal-Amur, que cruza Siberia y la región oriental hasta el norte de la actual línea transiberiana.

El antiguo gobierno comunista desatendió el transporte por carretera y barco por los elevados costes que generaban, en particular los relativos a la construcción y mantenimiento de carreteras. En 2001 había 537.289 km de carreteras, de las que el 67% están pavimentadas. La red ferroviaria cuenta con 85.542 km. Tanto las carreteras como los ferrocarriles son más utilizados en la parte europea del país.

A finales de la década de 1980, la flota mercante de la antigua URSS era la más grande del mundo, con más de 6.700 buques y un desplazamiento total de 29,2 millones de toneladas de registro bruto. Los puertos más transitados son Novorossiisk en el mar Negro, San Petersburgo y Kaliningrado en el Báltico, Najodka, Vostochnyy, Vladivostok y Vanino en las costas del Pacífico, y Múrmansk y Arjanguelsk en el Ártico. En la actualidad, la flota mercante tiene 3.481 buques con una capacidad de 7.587.283 toneladas brutas registradas.

El Volga es la vía fluvial más importante de Rusia y soporta más de la mitad del tráfico fluvial del país. La navegación aquí está favorecida por la construcción de siete importantes diques además del canal Volga-Don al sur, y la vía Volga-Báltico al norte; el primero facilita la salida a mar abierto a través del mar Negro y la segunda a través del Báltico. Los puertos más importantes situados a orillas del Volga son Ríbinsk, Nizni Nóvgorod, Samara, Volgogrado y Astracán, y el de Rostov del Don, en el mar de Azov. Los puertos de Moscú están comunicados con el sistema fluvial del Volga a través del canal de Moscú. En Siberia y en la región más oriental, los ríos sirven sólo como vías de transporte en zonas alejadas de las líneas ferroviarias. La mayor parte de los ríos siberianos, como el Lena, el Yeniséi y el Obi, fluyen hasta el Ártico, lo que limita su importancia en una región donde las conexiones fluviales este-oeste son vitales; la vía fluvial por excelencia de la parte oriental del país es el río Amur.

Rusia cuenta asimismo con una extensa red de gasoductos y oleoductos, que, en su mayor parte, recorren el país de este a oeste. Los oleoductos unen las áreas productoras de Siberia occidental y los campos del Volga-Urales con las áreas de mayor consumo localizadas en la Rusia europea y en otros países de Europa. El gas es también transportado desde el noroeste al este de Siberia, noreste de la Rusia europea y norte del Cáucaso. Hay además un elevado número de conductos que conectan Rusia con los gasoductos y oleoductos de las repúblicas de Asia central y el oeste de Kazajstán. Aparte de éstas, hay otras muchas que van desde Siberia occidental e Irkutsk hasta el sur y este del país, sin contar con algunas otras aisladas de menor importancia, localizadas en el norte de Siberia y en la región oriental.

9. Moneda y banca

La unidad monetaria básica de Rusia es el rublo, dividido en 100 kópeks. Durante décadas, la antigua URSS impidió la circulación del rublo dentro de los mercados internacionales, por lo que fue necesario asignarle un valor arbitrario y relativo para equipararlo a las monedas extranjeras; así, el cambio oficial era de 0,75 rublos por cada dólar estadounidense en 1991. A finales de este mismo año, el gobierno ruso llevó a cabo unas medidas decisivas en la liberalización del rublo, tras lo cual su valor cayó de forma vertiginosa; en 1992 la equivalencia con respecto al dólar era de 100 rublos y en 1993 bajó a algo más de 1.000 rublos. Todavía hoy continúa siendo la única moneda en muchas de las antiguas repúblicas soviéticas. El gobierno ha puesto en circulación un nuevo rublo, desprovisto de la insignia soviética. En 2006, 27,20 rublos equivalían a 1 dólar estadounidense.

La estructura de la banca en Rusia ha cambiado de forma significativa desde mediados de la década de 1980. En los últimos años de la antigua URSS, las filiales del Gosbank (Banco Federal de la URSS) fueron reconvertidas en bancos comerciales y pasaron a estar bajo el control del nuevo Banco Central de Rusia. Los cinco grandes bancos sectoriales soviéticos (la Caja de Ahorros, el Banco de Comercio Exterior, y los Bancos para el Sector Social, de la Agricultura, Construcción e Industria) se cerraron o fueron también reconvertidos en entidades comerciales; a los bancos sectoriales que no sufrieron cambios no se les asignaron funciones ni clientela concretas, aunque mantenían los antiguos clientes por una simple cuestión de inercia. Son mucho más numerosas las entidades reconvertidas que los bancos comerciales de reciente creación: los activos del mayor de los antiguos bancos sectoriales superan los 110.000 millones de rublos, en contraste con los 1.500 millones de media de los nuevos bancos comerciales. Estos dos tipos de bancos también difieren en sus clientes; las antiguas entidades sectoriales atienden fundamentalmente a las empresas de capital estatal, mientras que los nuevos bancos comerciales se dedican por norma general al sector privado. Solamente operan en el país doce bancos extranjeros. En noviembre de 1993, el gobierno ruso emitió algunas regulaciones por las que se limitaban las actividades de los bancos con capital extranjero.

Dirigido por su presidente, quien se opuso a la reforma radical, el Banco Central de Rusia estuvo involucrado a principios de la década de 1990 en las disputas sobre la reforma económica, sostenidas entre el gobierno y el Soviet Supremo. El banco, inicialmente bajo la autoridad del Soviet Supremo, emitió más créditos de los que permitía el gobierno (un 50% más de lo estipulado en las directrices gubernamentales), lo cual dificultó las reformas económicas por la financiación de empresas deficitarias y la aceleración del proceso inflacionario. Bajo la Constitución de 1993, el Banco Central pasó a ser independiente del gobierno o del control legislativo, aunque su presidente, nombrado por la Duma, se vio obligado a actuar bajo las recomendaciones del presidente del país.

10. Comercio exterior

Desde el final de la II Guerra Mundial hasta mediados de la década de 1980, las consideraciones políticas dictaron que los principales socios económicos de la antigua URSS fueran países socialistas, en especial los de la Europa del Este. Incluso antes de la convulsión política a finales de esta misma década, tanto la URSS como sus aliados socialistas habían ya encontrado la forma de importar más tecnología avanzada de los países desarrollados del Oeste. En 1987, los países miembros del COMECON totalizaban el 60% de las exportaciones soviéticas y el 64% de las importaciones, mientras que los países occidentales aportaban el 23% de las importaciones y el 21% de las exportaciones. Entre los países socialistas, la antigua Alemania del Este era el principal socio comercial de la URSS, seguido de la antigua Checoslovaquia, Polonia, Hungría y Bulgaria. Fuera del bloque socialista, los principales intercambios comerciales se realizaban con la antigua Alemania Occidental, Italia y Japón.

En los últimos años, el comercio exterior de Rusia ha cambiado de forma considerable. Los países desarrollados de Occidente absorben en la actualidad más de la mitad de las actividades comerciales de Rusia (el 60% en 1992), al margen de las antiguas repúblicas soviéticas. Alemania continúa siendo el principal socio comercial, con un 17% del total del comercio, en los primeros meses de 1993. Por el contrario, los antiguos países miembros del COMECON sólo suponían el 20% del total de las exportaciones rusas, y menos del 16% del total de las importaciones.

El agudo declive del volumen de comercio exterior constituye otro de los importantes cambios en la evolución de la economía rusa. En 1992 las exportaciones fueron algo menos de los dos tercios de las realizadas en 1988, mientras que las importaciones totalizaron la mitad de las efectuadas en el mismo periodo. El comercio exterior cayó aún más durante el primer cuarto de 1993, lo que estuvo motivado en parte por la aplicación de nuevos aranceles y por los controles sobre las exportaciones no declaradas. No obstante, los intentos por determinar datos reales sobre el balance comercial del país se vieron complicados por la existencia del trueque y la transferencia ilegal de los activos rusos al extranjero. El comercio de intercambio o trueque constituyó en 1992 cerca del 40% del total de las exportaciones y el 26% de las importaciones; los artículos se intercambiaban sobre todo con las antiguas repúblicas soviéticas, muchas de las cuales recibían el carburante ruso a precios simbólicos. En cuanto al movimiento ilegal de los activos, se estima que la pérdida de capital alcanzó la cifra de 50.000 millones de dólares a mediados de la década de 1990. En 2004 el volumen de las importaciones alcanzó un valor de 180.915 millones de dólares.

11. Turismo

El turismo constituyó la mayor fuente de divisas en la antigua URSS, y a pesar de las diferencias políticas con muchos países de Occidente, el gobierno soviético desarrolló procedimientos que facilitaban y promovían esta actividad. La mayor organización estatal de turismo era Intourist y se establecieron numerosos comercios (o beryozka) que vendían a los extranjeros todo tipo de artículos. Los viajes para estudiantes estaban organizados por la agencia Sputnik; cada año, cerca de siete millones de personas visitaban la URSS, de los que algo menos de la mitad eran turistas procedentes de países de la Europa del Este. El gobierno soviético promocionó los viajes por el interior del país y cada año millones de ciudadanos soviéticos visitaban las zonas más alejadas de sus ciudades de residencia. La capital, Moscú, era el destino de la mayor parte de los soviéticos durante la época de vacaciones.

Después de la desintegración de la antigua URSS, el turismo sigue siendo una importante fuente de ingresos y el país cuenta con una gran variedad de atracciones para turistas. Entre éstas, destacan la residencia de los zares (cerca de San Petersburgo), el casco antiguo de Nóvgorod, el “anillo dorado” de las ciudades medievales que rodean Moscú y los numerosos museos, galerías, teatros y monumentos arquitectónicos de las ciudades de Moscú y San Petersburgo; las costas del mar Negro constituyen puntos de destino vacacional frecuentados tanto por turistas del propio país como por extranjeros; también son famosos los cruceros por el Volga, mientras que las montañas del Cáucaso ofrecen una amplia variedad de deportes alpinos, como senderismo, acampada libre, escalada y pesca; el lago Baikal, que es el lago de agua dulce más profundo del mundo además de albergue de especies únicas de flora y fauna, atrae cada año a miles de visitantes. Los recorridos que ofrece el ferrocarril Transiberiano también cuentan con una gran aceptación popular. El número de turistas que visitó Rusia en 2006 fue de 20.199.000 y aportaron unos ingresos de 18.235 millones de dólares.

6. Gobierno

Rusia fue la última de las repúblicas de la antigua URSS en contar con instituciones políticas propias. Los límites de su territorio se fijaron al principio del periodo soviético, pero no contó con las instituciones políticas, administrativas y culturales autónomas que existían en las demás repúblicas. Sólo en los últimos años de supervivencia de la URSS se establecieron algunas instituciones como el Soviet Supremo, el Partido Comunista y el KGB (Komitet Gosudarstvennoy Bezopasnosti, o Comité para la Seguridad del Estado). Aun con estas instituciones ya en pie, el poder real continuaba siendo ejercido por las autoridades centrales del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), hasta la disolución de la URSS. Además, las relaciones de poder entre las instituciones gubernamentales no estuvieron claramente definidas durante el periodo soviético, y tras la independencia, la falta de una autoridad reconocida agravó la lucha por el poder entre los reformistas y los conservadores.

Tras prolongados enfrentamientos, el presidente Borís Yeltsin, apoyado por las fuerzas reformistas del ejecutivo, solicitó la redacción de una nueva Constitución, aprobada en referéndum popular en diciembre de 1993 a pesar de la oposición de grupos conservadores.

El Tribunal Constitucional es el órgano judicial de mayor autoridad; en ocasiones cumple un papel de mediador entre el ejecutivo y el legislativo, aunque ha tomado también decisiones en contra de las posturas del presidente Yeltsin, quien a pesar de las derrotas políticas sufridas durante los primeros dieciocho meses de independencia rusa, consiguió una sonada victoria en el referéndum celebrado el 25 de abril de 1993 que le permitió llevar adelante las reformas económicas. Optimista tras este resultado, Yeltsin decidió celebrar elecciones a mediados de 1993 para formar una asamblea constituyente que sustituyera la Constitución soviética de 1978. Aprobada en diciembre, la Constitución eliminaba la figura del vicepresidente y establecía un cuerpo legislativo bicameral, dando al presidente el poder de disolver la Duma (o cámara baja) en determinadas circunstancias. Con la aprobación de esta nueva Constitución, el primer ministro pasaba a ser segundo en funciones, para asumir las obligaciones de la presidencia en caso de que se produjera la muerte o discapacitación del titular para el ejercicio de su cargo.

1. Poder ejecutivo

El poder ejecutivo está encabezado por el presidente, quien, por la Constitución de 1993, asumió numerosos poderes, actuando como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y presidente del Consejo de Seguridad, organismo encargado de la toma de decisiones relativas a temas de defensa. Junto con el ministro de Defensa, el presidente tiene el control de los códigos para el lanzamiento de armamento nuclear, además de contar con el poder de nombrar al primer ministro, pero siempre sujeto a la ratificación por parte de la Duma; si ésta rechaza la candidatura, el presidente tiene la posibilidad de disolver la cámara legislativa y convocar nuevas elecciones.

2. Poder legislativo

Con la Constitución de 1993, el cuerpo legislativo nacional, esto es, la Asamblea Federal, quedó formada por un cuerpo bicameral: la Duma Estatal y el Consejo de la Federación. Los 450 miembros de la Duma Estatal son elegidos por sufragio universal, mientras que el Consejo está compuesto por dos representantes de cada una de las 88 divisiones administrativas que configuran la Federación Rusa. La cámara legislativa confirma el nombramiento, realizado por el presidente, de los primeros ministros. Los legisladores elegidos en diciembre de 1993 ocupan el cargo sólo durante un periodo de dos años. A comienzos de 1996, y según promulgaba la Constitución, este periodo se amplió hasta un plazo de cuatro años.

3. Poder judicial

El órgano judicial de mayor autoridad es el Tribunal Constitucional, formado por trece miembros y creado por el Congreso de Diputados (la mayor autoridad legislativa según la Constitución de 1978) en octubre de 1991; Yeltsin suspendió sus actividades tras los sangrientos acontecimientos de 1993. Posteriormente fue modificado por la Duma recién creada en abril de 1994; las nuevas leyes establecen que sus miembros dejaban de tener carácter vitalicio y son elegidos por periodos de doce años. Las funciones del Tribunal se limitan al control de la constitucionalidad de las actividades legislativas y ejecutivas, y sus miembros deben actuar de forma no partidista.

4. Divisiones administrativas

Rusia está dividida en 88 unidades administrativas: 20 repúblicas federadas (excluyendo Chechenia), 6 krajs (territorios), 10 okrugs (circunscripciones autónomas o distritos nacionales), 49 oblasts (regiones administrativas), 1 región autónoma, y las ciudades de Moscú y San Petersburgo, que poseen rango federal. Estas divisiones políticas varían en magnitud: oscilan desde la república de Yakutia, con una superficie total de más de 3,1 millones de km2, hasta la república de Adiguesia, que tiene una superficie de 7.600 km2. Las repúblicas, regiones y circunscripciones nacionales autónomas están étnicamente constituidas sobre la base de las unidades políticas creadas al comienzo de la URSS, con la sola excepción de las repúblicas de Chechenia e Ingushia (o Ingushetia), que estuvieron dentro de una única entidad durante el periodo soviético. No obstante, la federación ha cambiado de una forma considerable. Durante la mayor parte de la II Guerra Mundial (1939-1945), Rusia comprendía 16 repúblicas autónomas, 5 oblast autónomos y 10 okrugs también autónomos. A finales de 1990, el término autónomo fue cambiado por el nombre de república y así, el 3 de julio de 1991 cuatro de los cinco oblast autónomos pasaron a ser repúblicas; el oblast autónomo judío, situado a orillas del río Amur, en la región más oriental, fue el único que no obtuvo el rango de república.

Aunque estas entidades administrativas están constituidas por grupos étnicos no rusos, estos últimos suponen una considerable proporción de la población de cada república: son la mayoría en nueve de éstas, mientras que los no rusos forman una clara mayoría en sólo cinco.

Tras la disolución de la URSS, las repúblicas étnicas consiguieron una mayor autonomía dentro de Rusia. En marzo de 1992 se firmó un acuerdo de cooperación entre el gobierno federal y las repúblicas, por el que se señalaban los derechos y responsabilidades de ambos niveles de gobierno. Sólo dos repúblicas no firmaron el acuerdo; la república de Tatarstán y la república de Chechenia, que reivindicaron una total independencia de Rusia. Sin embargo, la aprobación de la nueva Constitución de 1993 invalidaba dicho acuerdo, aunque se reconocían a las repúblicas derechos como la posibilidad de adoptar su propia Constitución, himno y bandera. Las 20 repúblicas de la Federación son: Carelia, Komi, Mordovia, Chuvashia, Mari, Tartaria (o Tatarstán), Udmurtia, Bashkortostán, Calmuquia, Kabardina-Balkaria, Alania, Ingushetia, Daguestán, Tuva, Buriatia, Yakutia-Saja, Adiguesia, Karachái-Cherkesia, Altái y Jacasia. La Federación Rusa reconoció oficialmente a la República de Chechenia (o Ichkeria, como la llaman los propios chechenos) en mayo de 1997, con la firma del tratado de paz que ponía fin a la guerra entre ambos países.

5. Partidos políticos

A finales de la década de 1980 la escena política sufrió un cambio radical, pasando de ser un Estado totalitario bajo un régimen de partido único a conformar un sistema democrático con numerosos grupos políticos fraccionados. El Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) ha sido reemplazado por cientos de grupos, facciones, movimientos y partidos que forman un espectro político que se extiende desde los monárquicos hasta los comunistas. Los partidos pueden estar formados por unos pocos miembros, hasta llegar a contar con más de medio millón de afiliados. La vida de algunos de los grupos políticos más pequeños, como es el caso de las facciones de cooperación parlamentaria, y de los diputados sin afiliación —que ya han desaparecido— es extremadamente corta. Las alianzas entre los grandes grupos son igualmente inestables, con lo que la escena política se caracteriza por frecuentes y débiles coaliciones. Muchos grupos surgen alrededor de algunas personalidades destacadas, lo que hace que estas formaciones políticas carezcan de una adecuada organización.

Los grupos políticos pueden dividirse en tres categorías generales: demócratas, nacionalistas-comunistas y centristas. El movimiento demócrata creció rápidamente durante los últimos años de la antigua URSS, cuando el término democrático fue utilizado como sinónimo de anticomunista. Con la desmembración de la URSS, los demócratas quedaron desorientados políticamente y perdieron gran parte de sus seguidores, aunque todavía hoy siguen siendo muy influyentes. Los demócratas mantienen su lucha por conseguir una Rusia más moderna según criterios occidentales, con un régimen democrático dentro de un sistema capitalista; generalmente apoyan la política de Yeltsin. Los principales grupos demócratas son la Opción Democrática de Rusia y Yabloko. El movimiento nacional-comunista es una amalgama de comunistas y nacionalistas que tratan de salvaguardar el rango militar y económico del país, y cuenta con el partido que tiene mayor número de afiliados (unos 600.000 miembros), el Partido Comunista de Rusia (PCR), aunque no es el partido con mayor influencia política. Heredero directo del antiguo PCUS, este partido fue deslegitimado por el presidente Yeltsin en 1991, pero el Tribunal Constitucional levantó la prohibición en noviembre de 1992. El Frente de Salvación Nacional es otro de los grupos nacionalistas vetados por Yeltsin que también retomó su categoría legal a través del Tribunal Constitucional. El Partido Democrático Liberal, encabezado por el populista y nacionalista Vladímir Zhirinovsky, es otro de los grupos importantes de la tendencia derechista. El tercer bloque dentro de las tendencias políticas lo constituye el movimiento centrista, que engloba algunas organizaciones democráticas, como el Partido Democrático de Rusia, que se separó del Movimiento Democrático de Rusia tras una disputa por la disolución de la URSS. Este partido está formado principalmente por directivos del sector industrial y burócratas que se oponen a las reformas radicales y abogan por un papel gubernamental más decisivo dentro de la economía del país.

6. Defensa

La estructura de las Fuerzas Armadas en Rusia ha cambiado de forma radical tras la disolución de la URSS; en 1991, las Fuerzas Armadas pasaron a estar bajo el control de la comandancia militar de la Comunidad de Estados Independientes (CEI), que dispone de la mayor parte del arsenal militar soviético. No obstante, en mayo de 1992, Rusia creó su propia estructura militar en respuesta a la formación de ejércitos independientes por parte de algunos de los países integrantes de la CEI, en especial de Ucrania. La estructura militar de la CEI continuó funcionando un año más, aunque su poder disminuyó considerablemente. Finalmente quedó abolida en junio de 1993 y la mayor parte de sus funciones fueron transferidas a la comandancia militar rusa. Hoy, el país cuenta con unas Fuerzas Armadas integradas por 1.037.000 hombres repartidos entre Marina, Ejército de Tierra y Fuerzas Aéreas, quienes a partir de los 18 años tienen la obligación de servir durante año y medio en el Ejército de Tierra o durante dos años si se trata de la Marina o las Fuerzas Aéreas.

La política de defensa es formulada por el Consejo de Seguridad, y en mayo de 1992, se estableció un cuerpo ejecutivo. El Consejo de Seguridad está formado por un presidente, un secretario y otros tres miembros permanentes y no permanentes nombrados por el presidente del Estado, que actúa también como máximo dirigente del Consejo. Las cuestiones se deciden por mayoría simple; los miembros permanentes tienen un voto, mientras que los no permanentes tienen voz pero no votan. El presidente emite las decisiones del Consejo en forma de decreto.

El estado de disponibilidad de las Fuerzas Armadas ha descendido de forma notable a partir de la independencia. El establecimiento de un adecuado sistema defensivo está obstaculizado por numerosos problemas, como un reclutamiento deficitario, instalaciones inadecuadas, la antigüedad del armamento y la falta de moral. Pero a pesar de estos problemas, la fuerza militar rusa ha estado comprometida con varias misiones de paz en Moldavia, Georgia y Tayikistán. Casi todas estas acciones militares se desarrollaron en las antiguas repúblicas soviéticas a excepción de los ataques aéreos contra los rebeldes tayikos, en Afganistán. En diciembre de 1994, el Ejército ruso intervino en Chechenia para intentar poner fin a su autoproclamada independencia, provocando un conflicto interno que aún está sin cerrarse.

7. Historia

Antiguo imperio que se extendía por el este de Europa, Asia septentrional y occidental, hoy Rusia comprende el territorio que hasta 1991 estuvo dentro de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), establecida tras la Revolución Rusa de 1917. El término Rusia es utilizado para definir la Federación Rusa, que es la más grande y de mayor influencia de las quince antiguas repúblicas que constituían la URSS, además de Estado independiente desde el 25 de diciembre de 1991. En su sentido más estricto, el término Rusia ha sido utilizado a lo largo de la historia para referirse al antiguo Imperio Ruso (o incluso de forma más limitada, para aludir a la tierra de los ‘grandes rusos’, principal núcleo étnico de la actual Federación Rusa). —Las referencias que aparezcan en esta sección sobre Rusia antes de 1917 usarán los términos mencionados más arriba, y a partir del 25 de diciembre de 1991 aludirán a Rusia como Estado independiente.

El Imperio Ruso comprendía en 1914 una extensión total de unos 22 millones de km2, o lo que es lo mismo, aproximadamente un sexto de la superficie del planeta, dividida en cuatro regiones: Rusia, que abarcaba la parte más oriental de Europa, además del Gran Ducado de Finlandia y la mayor parte de Polonia, el Cáucaso, Asia septentrional o Siberia, y el Asia central rusa que se dividía a su vez en la región de las estepas al suroeste, y el Turkestán ruso al sureste.

1. Orígenes del pueblo ruso

Durante la era precristiana, el vasto territorio que luego pasó a llamarse Rusia estuvo habitado de forma desigual por grupos de tribus nómadas, muchas de las cuales quedaron reflejadas en los escritos griegos y romanos. La gran región del norte, desconocida y repleta de bosques, estuvo poblada por tribus que luego se conocieron con el nombre colectivo de eslavos, ancestros del moderno pueblo de Rusia. Más importante fue la zona sur, donde la región no bien limitada de Escitia estuvo ocupada por una sucesión de pueblos asiáticos entre los que se encontraban por orden cronológico, los cimerios, los escitas y los sármatas. En este tiempo, los comerciantes y colonos griegos establecieron numerosos asentamientos y centros de comercio, en particular a lo largo de la costa norte del mar Negro y en Crimea.

1.1. Primeras invasiones

Los movimientos migratorios de los pueblos limítrofes fueron posibles gracias a la existencia de una amplia llanura. Estas migraciones derivaron en sucesivas invasiones, que dieron lugar a nuevos asentamientos y a la asimilación de nuevos elementos étnicos. Así, en los primeros siglos de la era cristiana, los escitas, de origen asiático, fueron desplazados por los godos, una de cuyas tribus (los ostrogodos) estableció un reino a orillas del mar Negro. En el siglo IV d.C. los hunos conquistaron y más tarde expulsaron a los godos, destruyendo Escitia. Este pueblo ocupó el actual territorio de Ucrania y la región de Besarabia (hoy dentro de la república de Moldavia), hasta su desaparición, después de varias incursiones en el oeste de Europa, en el 451. Más tarde llegaron los ávaros, seguidos de los magiares y los jázaros, quienes mantuvieron su influencia hasta la primera mitad del siglo X.

Mientras tanto, las tribus eslavas se habían desplazado al noreste de los Cárpatos y comenzaron a realizar oleadas migratorias. En ese momento, las tribus occidentales se desarrollaron como moravos, polacos, checos y eslovacos; las tribus del sur como serbios, croatas, eslovenos y búlgaros, y las tribus orientales como los modernos rusos, ucranianos y bielorrusos. Los eslavos orientales se convirtieron en famosos comerciantes, y los ríos y vías fluviales extendidas por todo el territorio, desde los montes Valdái, facilitaron el establecimiento de centros comerciales, en especial las ciudades de Kíev al sur y Nóvgorod al norte. La región de los montes Valdái, al noroeste de Rusia, es el punto más alto de la meseta oriental europea y nacimiento de muchos de sus ríos; la facilidad para portear en esta región, favoreció el transporte de artículos desde el Báltico hasta el mar Negro y además se convirtió en el punto de partida de la expansión y de los movimientos migratorios de los eslavos orientales. El control de esta estratégica región fue un elemento importante en el dominio de Europa oriental.

1.2. La dinastía Ruríkida

La organización política de los eslavos orientales era aún de carácter tribal; crearon un sistema no unificado a través del que podían resolver los constantes conflictos tribales. Los testimonios recogidos en la Primera Crónica Rusa, son la fuente principal de gran parte de nuestro conocimiento actual de la historia rusa. Las disensiones internas y entre los feudos de los estados eslavos en torno a Nóvgorod comenzaron a ser tan virulentas que de forma voluntaria eligieron un príncipe extranjero que fuera capaz de unirlos en un único y fuerte estado. Este príncipe fue Rurik, o Ryurik, jefe escandinavo, quien en el 862 se convirtió en gobernador de Nóvgorod. Otros dos personajes escandinavos que probablemente pertenecen a la leyenda, Dir y Askold, consiguieron el control de Kíev. Los varegos o rus, también pueblo escandinavo, dieron al territorio el nombre Rossia o Rusia que quiere decir ‘la tierra de los rus’ (aún se sigue debatiendo si rus deriva de ruotsi, nombre finlandés utilizado para designar a los suecos, o de rujs-as, el nombre de una tribu alánica del sur de Rusia). El establecimiento de Rurik y su posterior dinastía inició un periodo de consolidación interna, expansión del territorio y del pueblo eslavo, en especial hacia el noreste y noroeste, donde el linaje finlandés había ya sido absorbido o sustituido por los eslavos.

1.2.1. Oleg y Svyátoslav

Rurik falleció en el 870 y dado que su hijo Ígor (reinado 912-945) era un niño, Oleg, pariente de Rurik fue nombrado regente. El príncipe Oleg, dándose cuenta de las riquezas de la región de Kíev, hizo matar a los gobernadores varegos en el 882, uniendo los dos territorios y estableciendo su capital en Kíev. Extendió el territorio del nuevo reino, para lo cual sometió a las tribus vecinas, llegando a la frontera septentrional del Imperio bizantino, con el que cerró un acuerdo comercial en el 911, el primer acontecimiento constatado de la historia de Rusia. A partir de entonces, las relaciones comerciales y culturales con Bizancio fueron estrechándose cada vez más. Ígor asumió el poder en el 912 y en el 945 fue sucedido en el trono por su viuda Olga, quien se convirtió al cristianismo en el 955. En el 964 Olga abdicó en favor de su hijo Svyátoslav, el primer príncipe de la dinastía de los rurik con nombre eslavo. Su gobierno se centralizó en Kíev, lo que favoreció que esta ciudad alcanzara una situación privilegiada con respecto a otras ciudades rusas; Svyátoslav, que era un gran estratega, se propuso afianzar aún más la posición de Rusia en el sur. Dirigió sus tropas contra los jázaros del sureste, contra los búlgaros y contra los belicosos pechenegos, tribu de las estepas ubicada a orillas del mar Negro. Svyátoslav levantó un gran imperio y bajo su reinado prosperaron tanto el comercio como los distintos gremios de artesanos.

1.2.2. Vladimiro el Grande

El imperio se dividió entre los tres hijos del príncipe, lo que provocó conflictos dinásticos que vieron su fin en el 980, cuando Vladimiro I (véase San Vladimiro), el menor de los tres hijos —más tarde conocido por el nombre de Vladimiro el Grande— pasó a ser el único heredero del trono. El acontecimiento más relevante de su reinado fue su propia conversión al cristianismo bizantino en el 988, y la institución de este credo como la religión oficial del pueblo ruso. Tras repudiar a sus numerosas esposas paganas, se casó con Ana, hija del emperador bizantino Basilio II Bulgaróctonos. Desde sus comienzos, la confesión ortodoxa rusa, se distinguió de la bizantina; los oficios religiosos se celebraban en eslavo, lo que permitió a la nueva Iglesia conseguir una relativa autonomía; aunque continuaba estando bajo la autoridad canónica del patriarca de Constantinopla, era el rey de Rusia quien ejercía de hecho la jerarquía suprema. Tanto las iglesias como los monasterios (labras) se erigieron siguiendo el estilo arquitectónico de Bizancio, y la cultura bizantina fue muy influyente en áreas como la arquitectura, la música y el arte.

1.2.3. Yaroslav el Sabio