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Categorías léxicas, palabras que desempeñan una determinada función en la oración, de acuerdo con los criterios establecidos por la sintaxis clásica (véase Gramática). De acuerdo con ello hay nueve categorías, que se denominan: nombre, pronombre, adjetivo, artículo, verbo, adverbio, preposición, conjunción e interjección. En esos términos es posible estudiar las lenguas indoeuropeas y las semíticas, aunque no todas posean todas estas categorías. Hay lenguas, como el chino, donde las cosas aparecen de forma diferente.
Desde el punto de vista morfológico, esto es, de la forma que tienen las palabras, puede decirse que en español hay palabras variables y palabras invariables. Las primeras admiten variación formal porque la raíz, que es el conjunto de fonemas portadores de significado, se combina con los afijos y las desinencias gramaticales, por ejemplo el nombre, el adjetivo, el verbo como visión, revista, vistoso, revisar. Son también palabras variables las que cambian su forma según su función sintáctica, semántica, o las dos como los artículos o los pronombres, por ejemplo, él, una, los, me, yo, nosotros. Por el contrario, son palabras invariables las que no pueden alterar su forma ni se combinan con ningún tipo de afijos, como son los adverbios, las preposiciones y las conjunciones. Las partes de la oración que son variables poseen todas una forma de flexión, las invariables no.
Entre las palabras o partes de la oración variables, existen las que son fuente y origen de otras, que se llaman primitivas, como unión y las que surgen a partir de la combinación de una palabra primitiva con un sufijo derivativo, que suele producir un cambio de categoría, como unido o un infijo como unificar, que reciben el nombre de derivadas; cuando una palabra primitiva o su raíz se combina con un prefijo surge una palabra compuesta, reunir. También hay palabras que son a la vez derivadas y compuestas; en ese caso reciben el nombre de parasintéticas, como reunificación. Desde el punto de vista semántico hay palabras plenas, esto es llenas de significado, como amarillo, conmigo, entretenimiento, suspender y palabras vacías, cuyo significado es casi mínimo y sirven por su valor sintáctico, por ejemplo: como, a, que, o.