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Pericles

Pericles (c. 495-429 a.C.), político ateniense, su importancia en la historia de Atenas es tan grande que, con frecuencia, se denomina ‘siglo de Pericles’ no solo a la época de su protagonismo, durante la cual tuvo lugar el máximo esplendor ateniense en medio de la más preclara manifestación del clasicismo de la antigua Grecia (entre aproximadamente los años 465 y 429 a.C.), sino incluso al siglo V a.C. en su conjunto. Fue, sin duda, uno de los más importantes personajes de la edad antigua y su nombre está indisolublemente unido a la palabra democracia.

Nacido en torno al año 495 a.C., era hijo de Agariste (sobrina del político ateniense Clístenes) y de Jantipo, un comandante del Ejército que venció a Persia en la importante batalla de Micala (479 a.C.) durante las Guerras Médicas. Tuvo por preceptores al sofista y maestro de música Damón y al filósofo jonio Anaxágoras (en el caso de este último, cuando Pericles ya era adulto); ambos influyeron notablemente en su formación. Durante toda su vida, fueron patentes su dignidad y reserva, pero obtuvo el reconocimiento de la mayoría de los atenienses gracias a su elocuencia, sagacidad, honradez y patriotismo. Se contaron entre sus amigos el dramaturgo Sófocles, el historiador Heródoto, el escultor Fidias y el filósofo Protágoras.

Hacia el 465 a.C., se unió a los demócratas de Efialtes; en torno a esa fecha, contrajo matrimonio con una mujer rica y de destacada familia. Cuatro años más tarde, Efialtes fue asesinado y el líder aristocrático, Cimón, quien prefirió la amistad de Esparta, fue condenado al ostracismo; Pericles pasó así a encabezar la facción demócrata ateniense y se convirtió en líder indiscutible de Atenas. Profundizó a partir de entonces en las reformas democráticas iniciadas por Efialtes. Tras acordar con su esposa la ruptura del vínculo matrimonial, se unió, aproximadamente en el 445 a.C., a Aspasia de Mileto, una mujer famosa por su cultura y liberalidad.

Desde su cargo de estratega, magistratura para la que fue reiteradamente elegido cada año por los atenienses desde el 443 a.C., Pericles intentó que todos sus conciudadanos participaran en el gobierno. Introdujo el pago a cambio de los servicios al Estado y que se eligiera a los miembros del consejo por sorteo entre todos los ciudadanos atenienses. También contribuyó a consolidar y extender la hegemonía ateniense. En el marco de la Liga de Delos (fundada en el 477 a.C. para hacer frente a las agresiones persas), los atenienses lideraron la gran fuerza naval creada a partir de la unión (bien como aliadas, bien como subordinadas) de casi todas las islas importantes del mar Egeo y de muchas ciudades del norte. Levantó su ciudad a expensas de las ciudades Estado súbditas. Con la gran riqueza que ingresó en la tesorería ateniense, Pericles restauró los templos destruidos por los persas y construyó muchos edificios nuevos, el más espléndido de los cuales fue el Partenón, en la Acrópolis. Este edificio proporcionó trabajo a los ciudadanos más pobres e hizo de Atenas la ciudad más magnífica de su época. Encomendó a su amigo, el gran escultor Fidias, la supervisión de todas las obras públicas y la elaboración de las estatuas.

Bajo el gobierno de Pericles, Atenas se convirtió en un centro de primer nivel para la literatura y el arte, y en esa época la ciudad vivió el pleno clasicismo de la cultura griega. Su supremacía despertó los celos de otras ciudades Estado griegas (en particular de Esparta, gran enemiga de Atenas) que temían el proyecto hegemónico de Pericles y trataron de evitar la dominación ateniense. Por otra parte, Samos se sublevó ante el poder casi imperial de Atenas en el 440 a.C., lo que obligó a que, un año después, el propio Pericles ocupara la isla para derrotar la secesión. Después de estallar la guerra del Peloponeso en el 431 a.C., iniciada pese a la amistad que él mantenía con el rey de Esparta, Arquidamo II, Pericles reunió en Atenas a los residentes del Ática y permitió que el Ejército peloponesio asolara las distintas zonas del país. Al año siguiente, se propagó la peste en la superpoblada ciudad, lo que acabó con la confianza popular. Aunque fue destituido, juzgado y multado por malversación de fondos públicos, Pericles fue reelegido estratega en el 429 a.C. Poco después, en el curso de ese mismo año, murió a causa de la peste.

Le sucedió Cleón, quien ya le había denunciado con anterioridad por mala administración del dinero público. Otro destacado político ateniense fue su sobrino Alcibíades, cuya negativa actuación en la guerra del Peloponeso resultaría decisiva para la derrota de Atenas.