| Jerusalén | Vista del artículo | ||||
| En el menú Archivo, haz clic en Imprimir para imprimir la información. | |||||
| 3. | Historia |
El lugar en que se halla Jerusalén estuvo habitado desde el paleolítico. Los habitantes originarios fueron expulsados entre el 5000 y el 4000 a.C. por un pueblo al que se menciona en el Antiguo Testamento como los cananeos, los cuales avanzaron por el territorio en la edad del bronce. Los invasores, un pueblo muy mezclado entre los que dominaban los jebusitas (o jebuseos), cayeron bajo el dominio de Egipto en el siglo XV a.C., durante las conquistas del faraón Tutmosis III. Más tarde, hacia el 1250 a.C., los hebreos iniciaron la conquista de Canaán bajo el liderazgo de Josué. Sin embargo, Jerusalén se hallaba tan fortificada que no se rindió y resistió durante 200 años hasta que David la ocupó finalmente después de ser ungido rey de Israel (2 Sam. 5,6-9; 1 Cró. 11,4-7).
| 1. | Ciudad sagrada de los judíos |
Según el Antiguo Testamento, David decidió convertir a Jerusalén en su residencia y en la capital de su reino. El nuevo rey trajo el Arca de Jehová hasta la ciudad desde su oscuridad en Qiryat Ye’crim (un antiguo lugar considerado santo, al oeste de Jerusalén) y lo instaló en un nuevo tabernáculo (2 Sam. 6,1-17); construyó el palacio y otros muchos edificios, y fortificó la ciudad. El hijo de David y su sucesor, Salomón, continuó el desarrollo de Jerusalén. Levantó la muralla de la ciudad y varios edificios con un esplendor desconocido hasta entonces en el reino, entre los que destacaban el templo y el palacio real, rodeados ambos por una muralla. El palacio, dispuesto en forma de terrazas sucesivas, consistía en una vivienda (edificada sobre vigas y pilares de cedro traídos de los bosques del Líbano) que tenía aproximadamente 28 m de ancho, 55 de largo y 17 de alto, la sala del trono, el palacio propiamente dicho, los aposentos reales y la prisión (Re. 5-7; Nehemías 3,25-27; Jeremías. 32,2). Los patios y edificios del templo se construyeron en un nivel situado por encima del palacio. El edificio principal del templo era de una gran belleza, pero comparativamente pequeño, 11 m de ancho y 33 m de largo sin contar la entrada y los aposentos adicionales. El templo se construyó con piedra y madera de cedro (1 Re. 6,3-6) y se hallaba rodeado por un patio que contenía el altar de las ofrendas quemadas y el ‘mar líquido’, un depósito de agua de bronce (1 Re. 7,9-12;23-47).
Jerusalén continuó expandiéndose tras el reinado de Salomón, hasta que diez tribus del norte de Israel se separaron de la casa de David, tras lo cual la importancia de la ciudad, que se había convertido en la capital de dos tribus, Judá y Benjamín, decreció mucho. Jerusalén fue destruida durante los siguientes dos siglos por diversas incursiones militares. Hasta mediados del siglo VIII a.C. la ciudad no comenzó a recuperar su esplendor anterior, siendo incluso destruida por Nabucodonosor II, rey de Babilonia (587 a.C.). Bajo la hegemonía de los Macabeos se inició una época de prosperidad desconocida hasta entonces; se convirtió en la ciudad santa del judaísmo y en el principal lugar de peregrinación del mundo judío.
| 2. | Ocupación romana |
La conquista realizada por los romanos al mando del general y estadista Cneo Pompeyo Magno, en el 63 a.C., no provocó grandes transformaciones en la ciudad. El máximo periodo de prosperidad se alcanzó bajo el dominio de Herodes el Grande. Además de la reconstrucción total del templo con una gran ostentación, emprendió también la creación del Xystus, un espacio abierto rodeado por una galería, un gran palacio en la zona occidental de la ciudad, un hipódromo, un teatro y una gran presa. Además de estas obras, se realizaron mejoras de menor envergadura como el reforzamiento de las murallas. Sin embargo, la rebelión de los judíos contra la autoridad romana provocó que el emperador Tito, hijo del emperador romano Vespasiano, conquistara y arrasara la ciudad en el 70 d.C.; sólo sobrevivieron a la destrucción unas pocas fortificaciones en la zona occidental. Esta catástrofe puso fin a la historia de la Jerusalén antigua.
El emperador romano Adriano visitó la ciudad, que en su mayor parte se encontraba en ruinas, hacia el 130 d.C., y comenzó su reconstrucción. Una nueva rebelión de los judíos (bajo el mando de Barcokebas) contra los romanos tuvo lugar entre los años 132 y 135 e hizo que el emperador convirtiera la Ciudad Nueva en un lugar pagano y que prohibiera a los judíos entrar en ella. La Ciudad Nueva se rebautizó con el nombre de Aelia Capitolina. La muralla que rodeaba la ciudad seguía a grandes rasgos el recorrido de la antigua muralla excepto en el sur, donde excluía gran parte de la ciudad.
| 3. | Una ciudad cristiana |
Se sabe muy poco de la evolución de la ciudad desde los tiempos de Adriano hasta los del emperador romano Constantino I el Grande, cuando el cristianismo se convirtió en la religión del Imperio. La población de Jerusalén se fue sustituyendo de forma progresiva por los cristianos y los peregrinos que llegaban a la ciudad. Por orden del emperador Constantino se construyó la iglesia del Santo Sepulcro, así como otros edificios de carácter también religioso. Entre los monumentos más notables de este periodo destacan la iglesia de San Esteban, al norte de la ciudad, levantada por orden de la emperatriz bizantina Eudocia, que también reconstruyó la antigua muralla meridional de la ciudad y la gran iglesia de Santa María, en la colina del templo, construida por el emperador bizantino Justiniano I.
La ciudad, tras haber sido tomada por los persas al mando del rey Cosroes II en el 614 y después de ser recobrada por el emperador bizantino Heraclio en el 628, fue conquistada en el 637 por los musulmanes bajo el califa Omar I. Una capilla, la cúpula de la Roca, fue erigida sobre una roca en la que se creía que estaba el lugar del altar del templo edificado por Salomón. Los cristianos vieron limitadas sus actividades en la ciudad y cuando los califas fatimíes egipcios se convirtieron en los gobernadores de Jerusalén en el 969, la situación se hizo más precaria. Los turcos selyúcidas conquistaron la ciudad en el 1071, y su maltrato a los cristianos así como la destrucción de la iglesia del Santo Sepulcro fueron algunas de las razones que impulsaron las Cruzadas. En 1099, los cruzados, dirigidos por el noble francés Godofredo de Bouillon, se apoderaron de la ciudad. Jerusalén volvió a ser una ciudad cristiana, que perteneció al llamado reino latino de Oriente hasta el 1187, año en que fue reconquistada por los musulmanes bajo el mando de Saladino I, quien casi terminó con el reino cristiano.
| 4. | Historia reciente |
Desde el siglo XIII, cuando Jerusalén fue conquistada por los mamelucos egipcios, hasta el reinado de los turcos otomanos, que comenzó en 1517, la importancia de la ciudad decreció. Sin embargo, durante estos siglos, muchos judíos que huían de las persecuciones que sufrían en Europa volvieron a Jerusalén; a finales del siglo XIX eran parte importante de la población de la ciudad. Jerusalén fue ocupada por las fuerzas militares británicas en 1917, y desde 1922 hasta 1948 formó parte del mandato británico de Palestina como capital del territorio. Tras la creación del Estado de Israel en 1948, Jerusalén fue el escenario de las luchas más cruentas entre judíos y árabes. La Asamblea General de las Naciones Unidas, en su plan de división inicial del 29 de noviembre de 1947, propuso hacer de Jerusalén y sus alrededores un enclave internacional. El objetivo principal era asegurar el acceso libre a los lugares santos de la ciudad a todos los grupos religiosos. Sin embargo, en la primavera de 1948 los ejércitos enemigos de Israel y Jordania conquistaron la ciudad; los israelitas ocuparon la parte occidental de Jerusalén, que abarca la zona moderna residencial y la zona de negocios, mientras que Jordania ocupó la parte oriental, donde se encuentra la Ciudad Antigua. Además, las fuerzas israelitas mantuvieron un pasillo con el que se comunicaban con Tel Aviv-Yafo en la costa. Mediante el armisticio firmado el 3 de abril de 1949 entre Israel y Jordania, ambas partes reconocieron la partición de la ciudad. En 1950 el sector occidental fue declarado la capital de Israel. Durante la guerra de los Seis Días, en junio de 1967, las fuerzas israelitas tomaron la Ciudad Antigua y la Knesset (Parlamento) israelí decretó unilateralmente la reunificación de la ciudad ante la protesta generalizada del mundo árabe. A pesar de ello, en 1980, la Knesset declaró a la ciudad reunificada la capital eterna de Israel.
Jerusalén ha seguido siendo una ciudad disputada durante las décadas de 1980 y 1990, pues mientras que Israel seguía manteniendo su reclamación sobre la totalidad de su territorio, los palestinos exigían la devolución de Jerusalén Este, incluyendo la Ciudad Antigua y los santos lugares. En septiembre de 1993 Israel y la Organización para la Liberación de Palestina firmaron un tratado de paz que incluía la necesidad de lograr un acuerdo negociado sobre el futuro estatuto político de la ciudad. No obstante, debido a lo delicado de la cuestión, el asunto relativo a Jerusalén fue apartado en las negociaciones globales que siguieron a la firma de paz inicial. En enero de 1996 Yasir Arafat fue elegido presidente de la Autoridad Nacional Palestina, un órgano ejecutivo para la gobernación de los territorios autónomos palestinos que habían sido ocupados por Israel en 1967: Gaza, Cisjordania y Jerusalén oriental. En septiembre de 1996, la construcción de un túnel bajo la Ciudad Antigua de Jerusalén a cargo del nuevo ministro israelí, Benjamín Netanyahu, condujo a la resurrección de la intifada palestina en la ciudad, causando decenas de muertos. En 1997, la creación de un barrio judío en una colina árabe de Jerusalén supuso el inicio de nuevas revueltas, dificultando el proceso de paz en la zona. Población (según estimaciones para 2004), 701.512 habitantes.
Véase también Reino latino de Jerusalén; Judíos; Palestina.