Vista de búsqueda Atenas

Para buscar una palabra, un nombre o término en este artículo, selecciona la opción de buscar en el explorador web. En Internet Explorer esta opción se encuentra en el menú Edición.

Se buscará la palabra o frase exacta que escribas. Si no encuentras lo que solicitaste, elige otra palabra clave o comprueba la ortografía.

Atenas
1. Introducción

Atenas (en griego, Athínai o Athína), ciudad del sureste de Grecia, capital y urbe más importante del país. Situada en la llanura del Ática (91 m), en la Grecia continental, está rodeada por tres de sus lados de montañas, de entre las que destacan el monte Párnis, el Pentelikon (Pendéli) y el Himeto (Imittós). Dos pequeñas corrientes fluviales cruzan la ciudad, el río Cefiso (Kifisós) al oeste y el río Iliso (Illisós) al este. Capital del nomo y de la región del Ática, forma una región metropolitana unificada junto con su puerto, El Pireo, que se encuentra a 8 km al suroeste, en el golfo de Egina. Atenas domina la vida económica, cultural y política de Grecia.

2. Economía

Gran parte de la actividad industrial de Grecia está concentrada en los alrededores de Atenas. Entre los artículos que produce, se encuentran productos textiles y químicos, bebidas alcohólicas, papel, detergentes, harina, cuero y cerámica. Las artes gráficas, la banca y el turismo también ocupan un lugar destacado en la actividad económica de la ciudad, que es, además, el centro de la red nacional de transportes.

3. Paisaje urbano

La plaza de la Constitución se localiza en el centro de la ciudad moderna, cerca de donde se halla el edificio del Parlamento y varios museos. Aunque la mayor parte de la ciudad es posterior al siglo XIX, se conservan importantes obras de la antigüedad. Su principal y más famosa vista emblemática es la Acrópolis, una colina sobre la que se levantan los restos del Partenón y de otros importantes edificios del siglo V a.C. En 1987 la Acrópolis fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Entre las instituciones de enseñanza superior de la ciudad se hallan la Universidad Nacional Capodistria de Atenas (1837), la Universidad Técnica Nacional de Atenas (1836), así como facultades y escuelas de artes, ciencias empresariales y agronomía. En Atenas existen numerosos e importantes museos, como el Museo Arqueológico Nacional, el Museo Bizantino, el Museo de la Acrópolis y el Museo Benaki, con importantes colecciones de arte.

4. Historia

Existen restos de asentamientos humanos en la Acrópolis de Atenas desde el neolítico. Ya en el 1400 a.C., fue fortificada como otras ciudadelas micénicas, tirias y de otras culturas de fines de la edad del bronce. En ese tiempo y en el periodo conocido como la edad oscura (1200-900 a.C.) que sucedió a las invasiones dóricas, Atenas se constituyó como uno más de los pequeños estados que aparecen en la región del Ática.

1. La antigua ciudad-estado

A mediados del siglo IX a.C., la ciudad-estado (polis) de Atenas se anexionó el territorio que la rodea, incluyendo el puerto de El Pireo. Cuando la monarquía fue sustituida por una aristocracia nobiliaria, los ciudadanos atenienses obtuvieron algunos derechos. El Areópago (consejo de nobles ancianos) dominaba la ciudad y designaba tres magistrados (posteriormente nueve), o arcanos, con carácter anual, que se responsabilizaban de la dirección de los asuntos bélicos, religiosos y legislativos.

El descontento con este sistema desembocó en un intento de acabar con él durante la dictadura de Cilón (632 a.C.). La persistencia de la agitación social, llevó a Dracón a dictar un riguroso código de leyes (llamadas leyes draconianas y cuyo uso en la actualidad se circunscribe para designar a leyes muy estrictas) que promulgó en el 621 a.C. Este código, vino a agudizar aún más la crisis social y económica pero, en última instancia, llevó al nombramiento consensuado de Solón como arconte en el año 594 a.C. Solón instituyó un consejo (Bulé), una asamblea popular (Ekklesia) y tribunales de justicia. También impulsó el comercio, reformó la acuñación de moneda, y atrajo a comerciantes extranjeros a la ciudad. El éxito de sus reformas sólo fue parcial.

En el 560 a.C. el tirano Pisístrato, apoyado por la aristocracia, consiguió hacerse con el control de Atenas. Hizo que las reuniones del Bulé se celebraran en el ágora (plaza del mercado), y construyó un nuevo templo en honor a Atenea (la diosa protectora de la ciudad) en la Acrópolis. Pisístrato también impulsó espectáculos públicos como los juegos panatenáicos o panateneas, que se celebraban cada cuatro años en honor de Atenea. Tanto el tirano como sus hijos Hipias e Hiparco emprendieron la construcción de muchas obras públicas entre los años 560 y 510 a.C.

En el 509 a.C., Clístenes dirigió una revolución democrática que derrocó la tiranía de Hipias. Estableció el derecho igual para todos los ciudadanos y reorganizó la estructura tribal de la ciudad, ya que sus bases y principales apoyos eran los sectores más populares del centro de la ciudad y de El Pireo. La poderosa asamblea popular formada por todos los ciudadanos se reunía en la colina Pnyx, situada tras la Acrópolis.

2. El periodo clásico

En el año 480 a.C. Atenas fue saqueada y estuvo a punto de ser destruida por los persas. El político ateniense Temístocles, que había derrotado a los invasores persas en la isla de Salamina, inició la reconstrucción de la ciudad, construyendo murallas defensivas en torno a Atenas y El Pireo. También empezó a construir otra muralla que conectaba a Atenas con su puerto. Sus trabajos fueron continuados por Pericles en torno al 450 a.C. Pericles, más que cualquiera de los restantes políticos democráticos, convirtió Atenas en una gran ciudad. Usando fondos públicos, construyó el Partenón, el templo de Atenea Niké, el Erecteion y otros grandes monumentos. Potenció el ágora, en la que se podían encontrar productos de todo el mundo.

Atenas, a la cabeza de la Liga de Delos —formada en el 477 a.C. por diferentes ciudades-estado para hacer frente al peligro persa—, se convirtió en un poder de tipo imperial. Sus tribunales juzgaban casos relativos a toda la región del Egeo. La vida cultural de la ciudad alcanzó un importante auge. Se representaban grandes comedias y tragedias en el teatro levantado en honor a Dioniso, detrás de la Acrópolis, y Pericles atraía a su círculo a los principales intelectuales del momento. La ciudad, con su sistema democrático en el que participaban todos los ciudadanos atenienses y su brillante estilo de vida, se convirtió en modelo de cultura helénica. En estos momentos, su población debía rondar los 200.000 habitantes, de los que 50.000 eran ciudadanos varones con plenos derechos políticos, el resto —mujeres, extranjeros y esclavos— carecían de ellos.

Al ser derrotada por Esparta en la devastadora guerra del Peloponeso (431-404 a.C.), la ciudad inició su declive. Sócrates fue obligado a acabar con su vida, por cuestionar las ideas tradicionales. Pese a todo, la filosofía siguió floreciendo. En el siglo IV a.C. aparecieron escuelas de filosofía, como la Academia de Platón y el Liceo de Aristóteles, y Demóstenes, Isócrates y otros, convirtieron la retórica en una de las bellas artes.

3. Dominación extranjera

Aunque de hecho Atenas perdió su independencia bajo la expansión de Macedonia en el año 338 a.C., la ciudad siguió siendo un importante foco cultural. Cayó bajo el poder de Roma en el año 146 a.C. Sus relaciones con los romanos se deterioraron cuando éstos saquearon la ciudad en el 86 a.C., destruyendo muchos monumentos. Pese a todo, continuó siendo centro de enseñanza para los notables de Grecia y Roma desde el siglo I a.C., hasta el fin del Imperio romano. Sufrió daños durante la invasión de los godos en el siglo III d.C., que fue repelida con gran dificultad. En el año 529 el emperador bizantino Justiniano I clausuró las escuelas filosóficas paganas, acabando de manera casi absoluta con la tradición clásica de la ciudad.

Durante la hegemonía del Imperio bizantino Atenas se convirtió en un lugar apartado de la vida cultural. Muchas de las obras de arte de la ciudad fueron trasladadas a Constantinopla, y sus templos se transformaron en iglesias cristianas. Los emperadores bizantinos visitaron Atenas en ocasiones, pero la ciudad fue generalmente ignorada y sufrió un empobrecimiento manifiesto. Tras la conquista por los cruzados de Constantinopla en 1204, Atenas se convirtió en un ducado feudal francés. Los almogávares catalanes tomaron la ciudad en el año 1311, pero fueron expulsados por una dinastía florentina que se instaló en ella con éxito a finales del siglo XIV.

El Imperio otomano alcanzó un control total sobre Atenas en el año 1458. El Partenón, templo dedicado a la diosa Atenea, protectora de la ciudad, fue convertido en mezquita musulmana. Bajo el dominio turco, la ciudad siguió administrada por griegos, y su población era una mezcla de griegos, turcos y eslavos. El Partenón fue gravemente dañado en 1687, cuando la pólvora que estaba almacenada en su interior explotó durante un bombardeo veneciano.

4. La época moderna

Tras la conclusión de la guerra de la Independencia griega (1821-1829) la ciudad quedó liberada del dominio turco y se convirtió en capital de la Grecia moderna. Entre 1832 y 1862, durante el reinado de Otón I de Grecia, la ciudad fue reconstruida de forma eficaz por arquitectos alemanes, especialmente Eduard Schaubert. Antes de surgir en el siglo XX como gran ciudad comercial e industrial del sureste de Europa, alcanzó importancia sobre todo como centro turístico de renombre gracias a sus viejos monumentos. En la actualidad la ciudad sufre los típicos problemas que aquejan a las urbes modernas, esto es, crecimiento desordenado y contaminación atmosférica. Atenas ha sido sede de dos ediciones de los Juegos Olímpicos, las celebradas en 1896 (primeros Juegos de la era moderna) y 2004. Población de la Gran Atenas (2003), 3.215.104 habitantes.