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| 1. | Introducción |
Centroamérica o América Central, región del continente americano, constituida por un largo y estrecho istmo a manera de puente entre Norteamérica y Sudamérica. Centroamérica, que es definida por los geógrafos como parte de América del Norte, tiene una extensión de 523.000 km2 y comprende los siguientes países: Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá, así como el sector más meridional de México. La región tenía (según estimaciones para 1993) aproximadamente 30 millones de habitantes.
| 2. | Entorno natural |
En términos estrictamente geológicos, América Central empieza en el istmo de Tehuantepec, al sur de México. Esa zona del estrecho divide las rocas volcánicas situadas al noroeste del pliegue y la falla de la estructura de Centroamérica. El límite geológico en el extremo sur está determinado por el valle del río Atrato, en Colombia, ya territorio de Sudamérica, al este de la frontera con Panamá.
| 1. | Historia geológica |
Centroamérica es una región cuya corteza terrestre es especialmente inestable, ya que se encuentra en el borde occidental de la placa tectónica del Caribe. La subducción de la corteza oceánica de este borde, que empezó en el mioceno, hace 25 millones de años, elevó la tierra desde el mar. En una primera etapa se formaron una península y un archipiélago. Más tarde, hace 3 millones de años, las islas dispersas se fundieron para formar un verdadero puente de tierra, o istmo, uniendo Norteamérica y Sudamérica.
Al mismo tiempo que la subducción y la elevación, se produjeron erupciones volcánicas —por lo menos hay catorce volcanes activos en Centroamérica— y frecuentes cataclismos. Solamente en este siglo Managua, capital de Nicaragua, ha sido destruida dos veces por los terremotos. El más reciente, ocurrido en 1972, causó 10.000 víctimas. La actividad volcánica ha producido un paisaje dotado de majestuosos conos levantados por las erupciones de lava y ceniza, y bellísimos lagos formados en las calderas o cráteres volcánicos apagados.
| 2. | Regiones fisiográficas |
Centroamérica es mayoritariamente una región montañosa y escarpada, con 109 volcanes, algunos a más de 4.000 m sobre el nivel del mar. El volcán Tajumulco, en Guatemala, tiene 4.220 m. Centroamérica es, además, una de las zonas del continente americano con mayor número de volcanes activos. La superficie terrestre asciende abruptamente desde la estrecha región costera del océano Pacífico a las crestas de las montañas, y desciende gradualmente a una vasta región que se extiende a lo largo del mar Caribe. Existen dos pasos interoceánicos que cortan de una parte a otra las tierras altas de Centroamérica, uno en Nicaragua (desde la desembocadura del río San Juan hasta el lago de Nicaragua) y el otro en Panamá (el paso del canal de Panamá). La costa del Pacífico tiene una longitud de 2.830 km, y la del mar Caribe aproximadamente 2.740 km. Existen numerosos grupos de pequeñas islas frente a las costas caribeñas, algunas de las cuales están habitadas, como las islas de la Bahía, en el golfo de Honduras.
| 3. | Hidrografía |
Los ríos más largos de Centroamérica desembocan en el Caribe, en tanto que los más numerosos, pequeños y caudalosos desaguan en el Pacífico. Entre los más largos están el Motagua, en Guatemala; el Ulúa, el Aguán y el Patruca, en Honduras; el Coco, que en uno de sus tramos sirve de demarcación de la frontera entre Honduras y Nicaragua; el río Grande y el Escondido, en Nicaragua, y el San Juan, que señala en una de sus partes la frontera entre Nicaragua y Costa Rica. Algunos de los ríos que desembocan en el Caribe son navegables por embarcaciones de poco calado, y los que desembocan en el Pacífico son demasiado pronunciados o poco profundos para la navegación.
Centroamérica tiene tres grandes lagos: los lagos Nicaragua y Managua, en Nicaragua, y el lago Gatún, en Panamá. Este lago forma parte del canal de Panamá, la gran vía comercial entre el Atlántico y el Pacífico.
| 4. | Clima |
La temperatura en Centroamérica, que está situada entre el trópico de Cáncer y el ecuador, varía más en relación con la altitud que con la latitud. Se distinguen tres principales zonas climáticas: la tierra caliente, que se extiende desde el nivel del mar hasta los 910 m de altitud y tiene un promedio de temperatura anual de 24 ºC; la tierra templada, que se extiende desde los 915 m hasta los 1.830 m y tiene una temperatura media anual de 18,3 a 24 ºC; y la tierra fría, que comprende la zona situada entre los 1.830 y los 3.050 m, con un promedio de temperatura anual de 12,8 a 18,3 ºC.
Las costas caribeñas y las vertientes de las montañas orientales reciben el doble de precipitaciones anuales que la costa del Pacífico y las vertientes de las montañas occidentales. La relativa sequedad de las laderas de la costa del Pacífico se debe a la presencia de aire frío estable producido por la corriente fría de California. Esta corriente, como la de Humboldt, que corre paralela a la costa peruana, enfría el aire e impide la absorción de vapor de agua, reduciendo así las posibilidades de precipitación. Por el contrario, los efectos del agua templada del mar Caribe permiten que el aire absorba abundante humedad, que es transportada después por los vientos predominantes del Este. La condensación y los aguaceros tienen lugar cuando los vientos fluyen hacia arriba y caen sobre las altas laderas de Centroamérica. Las precipitaciones son más intensas en la costa de los Mosquitos, en el extremo oriental de Nicaragua. San Juan del Norte recibe un promedio aproximado de 6.350 mm de lluvia al año.
| 5. | Flora |
En Centroamérica hay una gran variedad de plantas, y la vegetación es similar a la que existe en Norteamérica y Sudamérica. Las tierras bajas de selva tropical de las costas caribeñas y del Pacífico se parecen a la selva o floresta tropical de Sudamérica. Esto es especialmente cierto por debajo de los 1.000 m, donde son abundantes palmeras, helechos arborescentes, lianas y epifitas (plantas aéreas), que reflejan el alto grado de humedad y de precipitaciones de la región. La vegetación muestra similitudes con la de Norteamérica a altitudes localizadas entre los 1.000 y 1.600 m. Los bosques de pinos y robles de las tierras elevadas se parecen a los de México. En las regiones altas de Guatemala crecen hierbas similares a las que crecen en México y Estados Unidos. Y en Costa Rica, a 3.100 m, crecen hierbas altas que son muy parecidas a las que crecen en los tres ramales de la cordillera de los Andes en Sudamérica.
| 6. | Fauna |
La mayoría de los animales de Centroamérica son parecidos a los que existen en Sudamérica y sólo en algunos casos a los de Norteamérica. Animales como la zarigüeya, el jaguar, el margay y el ocelote, que son miembros de la familia de los Félidos, tienen vínculos con los de América del Sur. Por el contrario, el puma, el zorro gris y el coyote son de origen norteamericano. El armadillo, el oso hormiguero y el oso bezudo sobreviven en las lagunas aisladas del oriente centroamericano. El manatí se caza por su carne, al igual que la gran tortuga verde y la iguana. América Central es el hábitat de una gran variedad de serpientes, como la boa constrictor. Los papagayos, el quetzal y los tucanes son muy comunes en esta región y hay muchas especies de peces; también son importantes los tiburones del lago Nicaragua.
| 7. | Recursos minerales |
Los minerales de Centroamérica fueron el principal aliciente para atraer a los colonizadores españoles. Existen yacimientos de oro y plata en Honduras y en las partes altas de Nicaragua. Honduras también posee importantes yacimientos de plomo, cinc, cobre y mineral de hierro de bajo grado; Nicaragua tiene grandes reservas de gas natural en aguas del Pacífico. En las proximidades de Izabal, en Guatemala, hay grandes yacimientos de níquel; también en este país hay importantes yacimientos de petróleo, entre ellos los cercanos a Chinajá. Costa Rica posee grandes cantidades de bauxita en los alrededores de Boruca. Panamá tiene considerables yacimientos de cobre.
| 3. | Población |
La mayoría de la población centroamericana vive en la zona del istmo orientada al Pacífico, donde ocupan las tierras bajas y altas del entorno. Las poblaciones se dispersan por las lluviosas y boscosas faldas caribeñas y la costa.
| 1. | Etnografía |
Un porcentaje considerable de la población de Centroamérica es indígena o mestiza (de español e indio). La población de la estrecha costa caribeña es predominantemente negra y mulata (mezcla de blanco y negro). Al menos la mitad de la población de Belice es de origen africano. En Costa Rica la gran mayoría es de origen español sin mezcla, y aproximadamente el 90% de los habitantes de El Salvador y Honduras son descendientes de mestizos. En Guatemala, el 45% de la población es indígena y el resto mestiza. En Nicaragua y Panamá, el 70% de sus habitantes son mestizos. Este último país tiene además una considerable población negra. En general, el elemento indígena es menos manifiesto en el sur de Nicaragua, Costa Rica y Panamá.
| 2. | Demografía |
Los habitantes de Centroamérica se concentran en grandes núcleos de población. La densidad alcanza más de 385 hab/km2 en algunas partes de la meseta central de Costa Rica, aunque extensas zonas del oriente hondureño y nicaragüense tienen menos de 4 hab/km2. El índice de crecimiento de población es alto en esta región. En la década de 1980, el índice de crecimiento anual en Nicaragua fue de 3,4%, en Guatemala de 2,9%, en Costa Rica de 2,3% y en Panamá de 2,2%. El aumento de la población se debe principalmente a los altos índices de natalidad y a la caída de los índices de mortalidad. Para el año 2000 se calcula que Centroamérica tendrá 40 millones de habitantes. Para escapar de los problemas sociales y económicos de las áreas superpobladas del Pacífico, muchos centroamericanos se han trasladado a las relativamente vacías costas caribeñas y a Estados Unidos.
La población centroamericana ha ido haciéndose cada vez más urbana. A principios de la década de 1990, aproximadamente el 40% de la población de El Salvador, Guatemala y Honduras podía ser considerada urbana, mientras que en Nicaragua y Panamá ascendía al 50%. Exceptuando Belice, en cada uno de estos países la capital es la ciudad más grande.
| 3. | Lenguas oficiales y habladas y religión |
El español es el idioma oficial de todos los países centroamericanos, excepto Belice, donde el idioma oficial es el inglés. Muchas de las poblaciones indígenas hablan su propio idioma, sobre todo en Guatemala y, en menor proporción, en Nicaragua y Panamá. La religión católica es la predominante, aunque en las últimas décadas se han introducido con fuerza diversas iglesias evangélicas con sede en Estados Unidos.
| 4. | Cultura |
Los modelos culturales en Centroamérica están definidos principalmente por la herencia maya y de otras culturas indígenas, a las que se añade la herencia colonial hispánica. Sin embargo, en los últimos tiempos se ha operado un gran cambio en las ciudades de la región, donde los medios de comunicación de masas y las modernas instituciones culturales ejercen una gran influencia. Los países centroamericanos han proporcionado a su población joven muchas instalaciones educativas, pero, en comparación, una gran proporción de la población infantil no acude a la escuela. La mayor parte de la población de más de 15 años de edad en Costa Rica y Panamá sabe leer y escribir, mientras que más de un tercio de la población de la misma edad en El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua mantiene un alto grado de analfabetismo.
| 4. | Economía |
A principios de la década de 1990, los países de Centroamérica tenían una economía subdesarrollada, en la que la agricultura es la actividad económica más importante. La industria manufacturera estaba dedicada al tratamiento de materias primas. La renta per cápita anual era muy baja.
| 1. | Agricultura |
La agricultura es la base del desarrollo económico de Centroamérica. Los más importantes cultivos para la exportación son el café, las bananas, el azúcar de caña, el cacao, el caucho y los cacahuetes (maní). Estos productos se cultivan en grandes extensiones de tierra y constituyen una importante proporción de los ingresos por exportación, fundamentalmente a Estados Unidos y Europa. Los alimentos para el consumo interno se cultivan en pequeñas propiedades agrícolas, cuyos productos son utilizados para el consumo familiar, y se destina relativamente poco para la comercialización. Estos productos de subsistencia son maíz, fríjoles (judías), bananas, yuca (mandioca) y arroz, así como aves de corral. En las regiones secas del occidente centroamericano existen industrias de crianza de ganado en extensos ranchos. En las grandes industrias agrícolas se emplean métodos de cultivo modernos, pero en las pequeñas se sigue empleando generalmente técnicas poco avanzadas que impiden el aumento de la productividad.
| 2. | Silvicultura y pesca |
Casi la mitad del territorio de Centroamérica está cubierto de bosques. Los primeros años de la colonización europea de Belice, por ejemplo, giraron alrededor de la extracción de madera tintórea, y más tarde caoba, chicle y madera de pino. Las compañías madereras británicas extrajeron también caoba y cedro en la costa caribeña. En la actualidad, los bosques representan un porcentaje poco importante en el conjunto de la economía centroamericana. El pino es la madera que más se explota, junto con algunas maderas duras como cedro, caoba y palo de rosa.
La pesca es también una actividad comparativamente menor en la economía centroamericana. En las costas de Belice, El Salvador y Panamá se captura camarón y langosta para la exportación, sobre todo a Estados Unidos. Desde mediados de la década de 1960, Panamá ha desarrollado plantas industriales de harina y aceite de pescado. Centroamérica muestra un índice de consumo de pescado per cápita muy bajo.
| 3. | Minería |
La exportación centroamericana de minerales es pequeña. El Salvador, Honduras y Nicaragua producen en cantidades limitadas oro, plata, plomo, cobre y antimonio. Guatemala exporta también pequeñas cantidades de petróleo crudo.
| 4. | Industria |
La mayor parte de la industria manufacturera de Centroamérica consiste en plantas de tratamiento de materias primas de la región: caña de azúcar, café, algodón, madera y pescado. Además, desde la década de 1950 se han hecho diversos intentos para reducir la necesidad de importar artículos básicos. En muchas de las principales zonas urbanas se han establecido fábricas de pintura, detergentes, neumáticos, artículos de papel y cartón, fertilizantes e insecticidas.
La mayoría de las industrias manufactureras emplea menos de 100 trabajadores, y muchas apenas ofrecen trabajo a un número reducido de personas. Las plantas industriales a gran escala no se han establecido debido a las carencias de la región en cuanto a sus recursos de energía, su limitado sistema de transporte y el reducido volumen de su mercado.
| 5. | Energía |
Aproximadamente la mitad de electricidad que se consume en Centroamérica es producida por centrales hidroeléctricas, y el resto es producida en plantas que utilizan productos derivados del petróleo. Una pequeña parte es generada por combustión de madera.
| 6. | Transporte |
Las montañas de Centroamérica presentan el mayor obstáculo al transporte por tierra, y la única arteria de transporte por superficie que une todos los países de la región es la sección de la carretera Panamericana. Las costas del Caribe y el océano Pacífico están unidas por vía férrea en Guatemala, Costa Rica y Panamá. En el interior, el transporte fluvial es de poca importancia económica, pero Centroamérica tiene varios puertos marítimos importantes, como Santo Tomás de Castilla y San José, en Guatemala; Puerto Cortés, en Honduras; Acajutla, en El Salvador; Corinto, en Nicaragua; Limón, en Costa Rica, y Bahía de las Minas, en Panamá. El canal de Panamá es el mayor paso marítimo entre los océanos Atlántico y Pacífico. La construcción del oleoducto que atraviesa el occidente de Panamá se concluyó en 1982. Diversas líneas aéreas vuelan entre las principales ciudades de Centroamérica y a algunas remotas comunidades de montaña.
| 7. | Comercio exterior |
Las dos terceras partes del comercio intercontinental de Centroamérica se realizan con Estados Unidos. El resto se divide entre Europa, Canadá, México y algunos países de Sudamérica. Las principales importaciones son artículos y productos manufacturados: vehículos de motor, tractores, textiles, equipos eléctricos, alimentos elaborados y productos químicos y farmacéuticos. Las exportaciones son básicamente de materias primas: bananas, café, cacao, carne, chicle, algodón, caoba, balsa, pieles, cueros y caucho.
El comercio entre los países de Centroamérica se ha incrementado de manera considerable desde 1960, año en que se firmó un tratado que creaba el Mercado Común Centroamericano. Este tratado ha servido para derribar las barreras que dificultaban el comercio entre las naciones de la región, y también estableció tarifas comunes de exportación para muchos productos. El Banco Centroamericano de Integración Económica —una de sus principales instituciones de crédito— concede préstamos y financia proyectos de desarrollo.
| 5. | Historia |
La región comprendida entre México y Colombia albergó una extensa civilización precolombina. La más importante fue la maya. El origen de esta civilización se remonta al primer milenio a.C., y estuvo ubicado en las mesetas de Guatemala. Alcanzó su mayor desarrollo entre los años 300 y 900, y su organización se basó en ciudades-estado autónomas, ocupando los territorios de lo que ahora es el norte de Guatemala, Honduras, Belice y la península de Yucatán. La unidad maya fue más cultural que política, pero la influencia de su civilización fue muy amplia. Los logros artísticos y científicos mayas sobrepasaron a sus contemporáneos europeos. No obstante, esta civilización entró en decadencia hacia el año 900, y su pueblo fue conquistado por los invasores toltecas procedentes de México.
El istmo estuvo también habitado por otros pueblos que no alcanzaron el nivel de desarrollo de los mayas. Comerciaron con pueblos del sur y norte de América, haciendo de Centroamérica un puente entre las antiguas culturas de las Américas. La población del istmo antes de la conquista española pudo haber sido de unos seis millones, una cifra que no sería alcanzada de nuevo hasta el siglo XX.
| 1. | El periodo colonial |
En 1502, navegando por las costas caribeñas desde el golfo de Honduras hasta Panamá, Cristóbal Colón tomó posesión de Centroamérica en nombre de la Corona española. Sus informes estimularon a los conquistadores españoles, pues hablaban de la existencia de riquezas y de grandes poblaciones detrás de las montañas del istmo. Diego, el hijo de Colón, había emprendido la conquista de la isla La Española (las actuales República Dominicana y Haití). En 1510, Vasco Núñez de Balboa fundó en el Darién la primera colonia productiva de América, y fue el primer conquistador en remontar el istmo para llegar a la costa situada al otro lado, cuyas aguas bautizó con el nombre de mar Pacífico. Su sucesor, Pedrarias Dávila, que había ordenado la muerte de Balboa en 1517, extendió la colonización hacia el norte y hacia el sur; en 1519 fundó la ciudad de Panamá, desde donde emprendió la conquista de Nicaragua y Honduras. Tras ella, el territorio de Centroamérica se convirtió en escenario de la lucha entre españoles que poseían intereses en Panamá, La Española y México. Pedro de Alvarado, el lugarteniente de Hernán Cortés, el conquistador de México, consolidó el control de todo el istmo, especialmente después del triunfo sobre los mayas de Guatemala. Los conquistadores asesinaron a una gran cantidad de indígenas, aunque las muertes entre éstos se debieron más a las epidemias de viruela, disentería y sífilis que llegaron con aquéllos. Los que sobrevivieron fueron esclavizados o reducidos a la servidumbre por los españoles, que implantaron una sociedad agrícola basada en instituciones traídas de la península Ibérica. No obstante, las costumbres y tradiciones indígenas se mantuvieron, gracias a que se establecieron muy pocos españoles en pueblos y ciudades.
La Centroamérica colonial estuvo dividida en dos jurisdicciones. La audiencia de Guatemala, que se extendía desde Chiapas (actualmente estado del sur de México) hasta Costa Rica, era parte del virreinato de Nueva España y gozaba de cierta autonomía; su capital, Antigua, se convirtió en centro burocrático, eclesial, comercial y administrativo. El resto del territorio centroamericano (el que ocupa la actual república de Panamá), con su importante ruta de tránsito, se agregó al virreinato de Nueva Granada, inicialmente dependiente del virreinato del Perú.
En el siglo XVII, España permitió una cierta autonomía a los colonizadores que, con la cooperación de la Iglesia y el Estado, dominaron y oprimieron a los indígenas y mestizos, empleándolos como mano de obra no remunerada. En el siglo XVIII, los monarcas Borbones trataron de regenerar el imperio introduciendo reformas que promovieran nuevas prácticas y actividades económicas, pero tales innovaciones pusieron a prueba la tradicional adaptación de los ricos colonizadores y de la burocracia.
| 2. | La Federación |
En 1821 la clase criolla de Guatemala, imitando a la de México, rompió su vasallaje respecto a España. La zona se convirtió en parte del Imperio mexicano de Agustín de Iturbide. Pero cuando el gobierno conservador de éste cayó en 1823, los liberales asumieron el control de la región, se independizaron de México y formaron las Provincias Unidas del Centro de América. Sin embargo, Chiapas siguió perteneciendo a México, y Panamá se unió a la Gran Colombia de Simón Bolívar.
Las Provincias Unidas, rechazando la herencia española, se embarcaron en un ambicioso pero poco realista programa de reformas políticas y desarrollo económico. La guerra civil fue el resultado del insalvable regionalismo y las intrigas políticas entre las clases dirigentes. En 1834, los liberales trasladaron la capital de la federación de Guatemala a El Salvador, pero su política hubo de hacer frente a la feroz oposición y rebelión de los conservadores, así como a las movilizaciones de la población. Cuando, en 1838, el líder campesino guatemalteco, Rafael Carrera, tomó la ciudad de Guatemala, la federación empezó a desintegrarse. Finalmente, el presidente federal Francisco Morazán renunció a su cargo en 1840. Entonces surgieron como repúblicas independientes Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica.
| 3. | Las repúblicas centroamericanas |
En esa época Gran Bretaña empezaba a reemplazar a España como fuerza dominante en la región. El asentamiento británico de Belice, utilizado inicialmente como una zona de abastecimiento y refugio de piratas, se convirtió en el principal centro de comercio de toda Centroamérica con el exterior. La influencia británica se extendió por las costas del Caribe hasta Panamá, y en 1862 Belice se convirtió oficialmente en colonia británica con el nombre de Honduras Británica. Los intereses estadounidenses y británicos se enfrentaron en 1849, a raíz de la necesidad de utilizar el istmo como la vía más rápida para acceder a las minas de oro de California. El Tratado Clayton-Bulwer de 1850 resolvió algunos puntos de este conflicto anglo-estadounidense. Pero en 1855, William Walker, un soldado estadounidense, invadió Nicaragua con un grupo de seguidores. Sin embargo, un ejército unido de centroamericanos con ayuda británica lo expulsó en 1857. Mientras tanto, en ese mismo año se había terminado la construcción de la vía férrea panameña que permitió orientar el comercio centroamericano de Belice a los puertos más accesibles de la costa del Pacífico, con lo que más tarde disminuiría la influencia británica en la zona.
A partir de 1870, surgieron dictaduras que, en nombre del orden y el progreso, promovieron el desarrollo del café como el principal producto de exportación de la región; otro de los productos que cobró importancia, a expensas de una mayor diversificación de la agricultura, fue el cultivo del plátano, controlado principalmente por compañías extranjeras. Desde 1900, la empresa estadounidense United Fruit Company fue la mayor fuerza económica (y política) de Centroamérica. Las inversiones de esta compañía se extendieron al desarrollo de las vías férreas, la navegación y otras áreas de interés para su expansión. Entre los ciudadanos centroamericanos, la gigantesca compañía empezó a ser conocida como el ‘pulpo’. Las inversiones y el propio gobierno estadounidense se convirtieron en la fuerza dominante del istmo. En 1903, movido por su particular interés en la construcción del canal, Estados Unidos propició la independencia de Panamá, desmembrándolo del territorio colombiano. Estados Unidos ayudó a formar la Corte de Justicia de Centroamérica, pero su Ejército invadió Nicaragua y la ocupó de 1912 a 1933, con lo que minó la vigencia de la institución.
En el siglo XX, el crecimiento económico produjo el surgimiento de nuevas clases medias que empezaron a desafiar el predominio y control político de las clases dominantes tradicionales. A mediados del siglo, surgieron, inicialmente en Costa Rica, partidos reformistas y revolucionarios, y posteriormente se extendieron a cada uno de los demás países.
En 1960 la creación del Mercado Común Centroamericano proporcionó la base para la cooperación y el comercio interregional, pero la integración económica no ha sido desarrollada con la suficiente rapidez. En la década de 1980 los países centroamericanos tenían diversos sistemas económicos y de gobierno. La región estaba sumida en la pobreza, la violencia paramilitar y la insurrección guerrillera. A finales de esa década, sin embargo, se aportó una de las posibles soluciones a través de los esfuerzos realizados por el presidente de Costa Rica, Óscar Arias, para lograr la paz y la estabilidad por medio de la cooperación regional. Estos esfuerzos cristalizaron en el denominado Acuerdo de Esquipulas. Las hostilidades disminuyeron, y los nuevos gobiernos democráticos de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá acertaron en la aplicación de medidas dirigidas al crecimiento económico de la región y la democratización de los países que la integran.
En otro orden de cosas, Centroamérica se vio sacudida, entre los meses de octubre y noviembre de 1998, por los efectos devastadores del huracán Mitch, el cuarto más potente de los habidos en el siglo XX y el más mortífero de esa centuria en todo el hemisferio norte. El Mitch, que llegó a las costas de Centroamérica el 26 de octubre, azotó la región durante varios días con vientos que superaron los 250 km/h. Más de 12.000 personas perdieron la vida, hubo miles de desaparecidos y al menos dos millones de desplazados. A los fuertes vientos se unieron lluvias torrenciales, que provocaron inundaciones que, en algunas zonas, hicieron que el nivel de las aguas se elevara hasta alcanzar más de 130 cm. Nicaragua y Honduras fueron los países más afectados, aunque El Salvador y Guatemala también resultaron seriamente dañados. México y Belice sufrieron asimismo las consecuencias, aunque en menor grado. Las inundaciones arruinaron las cosechas, destruyeron puentes y carreteras y originaron desplazamientos de tierras que enterraron bajo toneladas de escombros y lodo a hombres, ganado y viviendas.