Lengua árabe
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Lengua árabe
3. Escritura árabe

La escritura árabe, que procede de la aramea, se realiza de derecha a izquierda y los libros se leen de atrás hacia adelante. Está basada en 18 figuras distintas que varían según estén conectadas con la letra precedente o siguiente. Gracias a una combinación de puntos encima y debajo de esas figuras, completan las 28 consonantes que con las tres vocales largas, permiten escribir correctamente. El alfabeto árabe, que es el segundo sistema de escritura más usado en el mundo, ha sido adoptado por otras lenguas no semíticas como el persa moderno, o farsi, el urdu, el malayo y algunas lenguas del África occidental como el hausa. El empleo de la escritura de los versos del Corán como elemento decorativo durante unos 1.400 años ha desarrollado muchos estilos caligráficos distintos. La caligrafía es un arte delicado para los árabes.

La extensa historia de la lengua supone periodos de gran interés en el mundo de la literatura. El árabe que se escribe en la edad media se denomina árabe clásico, del que procede el moderno; sin embargo, resulta evidente la influencia estilística del francés y del inglés en la lengua moderna y normativa. Ver Literatura árabe.

En sentido contrario, el árabe prestó terminología técnica a los pueblos conquistados, como ocurrió en España durante la edad media, así tienen ese origen: noria, quilate, acequia, arroz, atalaya, albufera, alcázar, jaque, alquimia, y muchas de las palabras que empiezan por al- y alh-, como alcaloide y alhambra. Los nombres de cargos referidos al sistema de organización social, como visir, alcalde, musulmán y jeque; topónimos como Almería y Zaragoza. Influyen en algunos rasgos fonéticos como el convertir la s- inicial del latín en j, así del latín saponem procede ‘jabón’ en español; también es de origen árabe el sufijo -i para formar nombres y adjetivos como alhelí, marroquí y jabalí.