| Literatura polaca | Vista del artículo | ||||
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| 3. | El renacimiento |
A finales del siglo XV la literatura polaca experimentó cambios significativos y conoció su edad de oro. Coincidió con el renacimiento europeo, que se extendió por el país entre los años 1500 y 1600. La tradición historiográfica medieval no se perdió durante esos años, pues la continuaron autores como Maciej de Miechów en dos obras en latín, Tractatus de Duabus Sarmatiis (Tratado de los dos Sarmatis, 1517) y Chronica Polonorum (Crónica de los polacos) y, posteriormente, Marcin Kromer en su obra, también en latín, De Origine et Rebus Gestis Polonorum (Sobre el origen y las gestas de los polacos, 1555), y Marcin Bielski y Maciej Stryjkowski, que escribieron crónicas en polaco. El pensamiento social y político de la época quedó plasmado en el conocido tratado en latín De Republica Emendanda (Sobre la república reformada, 1551-1554), de Andrzej Frycz Modrzewski. Durante este periodo, en el que destaca el jesuita Piotr Skarga, que siguió la tradición de la retórica clásica, se continuaron escribiendo sermones y hagiografías.
La poesía vivió un gran momento de esplendor durante este periodo, mayor que en cualquier época anterior de la historia polaca. En los primeros años del renacimiento polaco publicaron importantes obras poéticas en latín Pawel de Krosno, Andrzej Krzycki, Jan Dantyszek, Mikolaj Hussowski y Klemens Janicki, escritor laureado y considerado como el más original de la época. Hacia la mitad del siglo XVI, el polaco comenzó a sustituir al latín como lengua literaria del país.
Entre los principales escritores de este periodo se encuentra Mikolaj Rej, que cultivó, tanto en prosa como en verso, diálogos dramáticos y obras morales y didácticas, como Imagen propia de la vida de un hombre honrado (1558), Espejo (1567-1568), y Bestiario (1562). La figura más significativa de la poesía polaca fue, sin embargo, el poeta, predominantemente lírico, Jan Kochanowski, que tradujo el Salterio de David (1578) y escribió canciones, epigramas y Endechas (1580), un ciclo de poemas en los cuales lloraba la pérdida de su hija. Es autor, asimismo, de una conocida obra teatral basada en motivos clásicos, El despido de los embajadores griegos (1578), y fue el primer escritor que cultivó la poesía satírica y la tragedia clásica al mismo tiempo.
Otros poetas destacaron también en este terreno, entre ellos Sebastian Fabian Klonowic, que escribió los poemas en latín Roxolania (Rutenia, 1584), en los que describe la vida de los rutenios, y Victoria Deorum (La victoria de los dioses, 1587), centrado en problemas educacionales y morales, y otros en polaco, como El barquero (1595) y La bolsa de Judas (1600), que retrata las clases sociales bajas de la Polonia de su tiempo. Szymon Szymonowic fue autor de una colección de Idilios en lengua vernácula, un género poético que se cultivó hasta el siglo XIX, y Mikolaj Sep Szarzynski publicó Rimas (1601), una colección de poesía lírica en estilo barroco.