Granja agrícola
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Granja agrícola
4. Cultivo de frutales

Las regiones templadas, subtropicales y tropicales del mundo tienen todas una importante producción de fruta. Las manzanas, peras, melocotones o duraznos, ciruelas, nectarinas y cerezas son las principales frutas de las regiones templadas. Las naranjas, limones, limas, mandarinas, aceitunas e higos son frutas subtropicales. Las principales frutas tropicales incluyen plátanos, aguacates, mangos, dátiles, piñas y papayas. También hay una importante producción de frutas pequeñas y bayas, en especial en las regiones templadas. Las más importantes son las uvas, fresas, moras, frambuesas, arándanos y arándanos rojos.

Casi todos los frutales comerciales se propagan de forma vegetativa, es decir, sin emplear semillas (véase Reproducción vegetal). Los cultivadores toman esquejes o yemas de las variedades que tienen las cualidades frutales deseadas y los injertan sobre sistemas radiculares de variedades escogidas por su adaptación al suelo y las condiciones climáticas locales, así como por su resistencia a las enfermedades destructoras de las raíces y a los insectos. En los últimos años, muchos cultivadores han adoptado el uso de sistemas radiculares ‘reductores del tamaño’ para minimizar la talla de los árboles. Esto facilita la recogida de la fruta y la hace menos costosa, además de permitir una mayor densidad de plantas, y por consiguiente, un elevado rendimiento por unidad de superficie de explotación.

Las prácticas de cultivo difieren para cada especie de frutal, y dependen del tipo de suelo, el clima y el fertilizante que necesite. El control minucioso de insectos y enfermedades es esencial en las explotaciones comerciales para obtener fruta de alta calidad y cosechas rentables. Los agricultores comenzaron a emplear cada vez más la fumigación con productos químicos en la década de 1960, pero al cabo de dos décadas de creciente resistencia de las plagas y de daños al medio ambiente, han optado por el enfoque biológico del control de plagas y por un cuidadoso control de las poblaciones, recurriendo a los productos químicos sólo cuando resultan de la máxima eficacia.

La mayor parte de las frutas se recogen a mano, pero los agricultores más avanzados recurren a la mecanización allá donde resulta práctica con el fin de reducir, entre otros, los costes laborales.