| Francisco Jiménez de Cisneros | Vista del artículo | ||||
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| 3. | Regente |
En 1516 (pese a las pretensiones de Adriano de Utrecht, el futuro papa Adriano VI, y a los manejos del séquito del infante Fernando, el futuro emperador Fernando I de Habsburgo), Fernando el Católico le nombró en su testamento regente y gobernador de Castilla, León, Granada y Navarra, hasta la llegada de su nieto Carlos de Gante —quien llegaría a ser el rey Carlos I y emperador Carlos V— a España. Según la historiografía, éste fue uno de los momentos más brillantes de la vida pública del ilustre, y por entonces octogenario, cardenal. Cisneros aplacó con habilidad algunos conatos de revuelta, protagonizada por la nobleza castellana y por el partido flamenco, contra el futuro emperador, manteniendo un frágil equilibrio entre los partidarios de Juana la Loca y los que apoyaban a la facción fernandina.
Es dudosa la actitud manifestada por el prudente y enérgico Carlos I sobre la aprobación de toda la actividad política realizada por Jiménez de Cisneros. Lo cierto es que el cardenal falleció, en Roa (Burgos), cuando iba a recibirle con toda la corte a los puertos del Cantábrico.