| Arte prerrománico | Vista del artículo | ||||
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| 2. | El arte de los pueblos germanos |
Entre los pueblos germanos que invadieron Europa occidental destacan los ostrogodos y lombardos que se instalaron en Italia, los merovingios que lo hicieron en Francia, los sajones en Inglaterra y los visigodos en la península Ibérica. Todos ellos trataron de borrar en los primeros momentos el recuerdo de la civilización romana, la cual, con el paso del tiempo, terminó aflorando fundida con la cultura de cada pueblo, lo que dio lugar a un variado abanico de manifestaciones artísticas, según el grado de romanización y de desarrollo cultural existentes en los diferentes territorios (véase Pueblo godo).
| 1. | Ostrogodos y lombardos |
Los ostrogodos se asentaron en el norte de Italia y recibieron desde los comienzos la influencia del arte clásico en construcciones realizadas en piedra, en las que emplearon el arco de medio punto romano. Su monumento más representativo es el sepulcro de Teodorico I el Grande, levantado en Rávena a comienzos del siglo VI, que consta de dos plantas, a la manera de los martyria (restos sepulcrales de mártires) palocristianos: la inferior destinada a albergar la tumba y la superior a contener una capilla para las ceremonias religiosas.
En la segunda mitad del siglo VI llegaron a Italia los lombardos, cuyas primeras manifestaciones artísticas fueron unos relieves inspirados en la iconografía bizantina, como los frontales del altar de Cividale en Friuli (siglos VI y VIII).
| 2. | Merovingios |
Los merovingios desarrollaron en Francia una arquitectura de materiales pobres, como el ladrillo, en la que con frecuencia aprovecharon restos de construcciones romanas anteriores. Destacan las criptas, las basílicas y los baptisterios, como el de San Juan de Poitiers, del siglo VII, que posee una planta rectangular y una cubierta a dos aguas, con frontón clásico. También es relevante la dedicación merovingia a la orfebrería, especialmente a la realización de fíbulas y placas de cinturón decoradas con sencillos motivos mediante las técnicas del cloisonné y del repujado.
| 3. | Sajones |
Procedentes de Noruega, las tribus anglosajonas se afincaron en tierras inglesas, donde recibieron la influencia romana y la celta. Sus construcciones solían ser de madera, por lo que apenas se han conservado, aunque también edificaron alguna basílica en piedra, inspirada en los modelos paleocristianos, como la de Canterbury. Su expresión artística más característica fueron las cruces de piedra, utilizadas como hitos desde el siglo VI, como las de Ruthwell y Bewcastle. Erigidas sobre grandes basamentos, eran decoradas con formas vegetales y animales, aunque en ocasiones también presentaban sencillas escenas con temas evangélicos. Son el precedente de las cruces irlandesas, de iconografía más rica e interesante, y generalmente rematadas en la parte superior por un nimbo calado.
| 4. | Visigodos |
Los visigodos, originarios de Dinamarca y Suecia, se asentaron en el siglo V en la península Ibérica tras haber residido en Lombardía y luchado junto a los romanos en la frontera búlgara. En esa época aprendieron el latín y fueron cristianizados, aunque dentro de la corriente arriana, lo que influyó posteriormente en la concepción de sus templos y en los motivos decorativos de su arte. Se afincaron en España, con Toledo como centro, de manera pacífica, como un pueblo culto (véase Arte visigodo).