| Transporte por tubería | Vista del artículo | ||||
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| 1. | Introducción |
Transporte por tubería, disciplina que estudia la conducción de fluidos. Con la explotación creciente de los yacimientos de hidrocarburos, a finales del siglo XIX en Estados Unidos se comenzó a transportar el crudo desde los campos petrolíferos hasta los centros de refino, consumo y puertos de embarque, a través de tuberías de gran diámetro y longitud llamadas oleoductos. Desde entonces, este tipo de transporte ha experimentado un notable auge. Las tuberías recorren grandes distancias en tramos que pueden ser superficiales, subterráneos o submarinos, y en su recorrido incorporan estaciones de distribución, impulsión o bombeo y otras llamadas ventosas, encargadas de eliminar el aire que se puede acumular en el interior del conducto entorpeciendo la circulación del fluido.
Del transporte de crudos se pasó al de carburantes refinados, fuel, gasolina y otros líquidos con densidad y viscosidad adecuadas para ser impulsados por una tubería. Con la explotación industrial de los yacimientos de gas natural surgió el problema de su transporte, y así se crearon nuevas redes de tuberías a las que se denominó gasoductos. Generalizando para otros posibles productos, el transporte por tubería engloba todos estos medios de transporte.
Dada la distribución geográfica de los campos de petróleo y gas, y la demanda global de estos productos, todos los continentes están recorridos por grandes conducciones que llevan los carburantes hasta los centros de consumo, aumentando anualmente la longitud y densidad de las redes nacionales y continentales. Las conducciones de transporte llegan a tener diámetros entre 42 y 48 pulgadas (unidad aceptada internacionalmente para esta industria), equivalentes a 1 y 1,20 m, mientras que las de distribución oscilan entre 18 y 22 pulgadas (40 y 70 cm).